El País (Colombia)
2/5/2008
El presidente Álvaro Uribe Vélez agradeció ayer a los colombianos que se unieron a la marcha de protesta contra las Farc en el país y en más de cien ciudades del mundo.
El mandatario, que dirigió una reunión de responsables de seguridad en Valledupar, consideró que las marchas organizadas contra el grupo subversivo son una exigencia a las autoridades para que eliminen el secuestro.
“Nuestra voz de gratitud a todos los colombianos que hoy (ayer) han expresado con dignidad y con fortaleza el rechazo al secuestro y a los secuestradores”, dijo Uribe.
El mandatario participó en la marcha de la ciudad de Valledupar, como todas, convocada por la sociedad civil. A su turno, el ministro del Interior, Carlos Holguín Sardi, apareció en la marcha principal en Bogotá y dio un espaldarazo a los organizadores.
Uribe manifestó que las marchas llevadas a cabo suponen una exigencia a quienes son hoy responsables del Gobierno. “Entendemos que esta marcha también es una exigencia del pueblo colombiano a nosotros, para que aportemos todas nuestras energías, todos nuestros esfuerzos por la erradicación definitiva del secuestro”, indicó.
El vicepresidente Francisco Santos aseguró que “el mensaje fue muy contundente. No Farc, no más secuestros, libérenlos ya, retumbó por los cuatro rincones de Colombia y del mundo. Quedé muy sorprendido con la respuesta tan grande de los pueblos”.
El alto funcionario dijo que aspira a que las Farc hayan entendido “con toda claridad la contundencia del mensaje”, aunque indicó que “ellos, infortunadamente, tienen una capacidad para hacerse los autistas, que no escuchan, no reaccionan”.
En Cali, el alcalde Jorge Iván Ospina expresó que “a partir de esta inmensa movilización ciudadana muchas de las circunstancias hoy pendientes en las agendas deben ser resueltas, como el acuerdo humanitario y una solución a la guerra”.
Por su parte, el gobernador del Valle, Juan Carlos Abadía, reiteró que no está de acuerdo en que Pradera y Florida sean objeto de zona de despeje para posibles diálogos, “pues al contrario deben recibir todo el apoyo y empuje para convertirse en verdaderos municipios de desarrollo a los que puedan vincularse los empresarios y los inversionistas”.
En Washington, el sacerdote Eugenio Hoyos, hermano del ex diputado Jairo Hoyos, asesinado en cautiverio, indicó que “hemos venido para hacer un llamado contra la violencia en Colombia, que es como un cáncer que está comiendo al país. Este es sólo un comienzo, porque queremos que se tome conciencia de que los paramilitares también le han hecho un gran daño al país”.
Consuelo González, liberada en enero pasado, enfatizó que “esto es una notificación a las Farc y a los grupos insurgentes. No pueden seguir aplicando tanta violencia y mecanismos que nos hacen tanto daño”.
Embajadas se pronunciaron En más de cien países del mundo se escuchó la voz de los colombianos, quienes rechazaron a gritos el secuestro, los atentados y las actividades violentas de las Farc.
El embajador colombiano en Ecuador, Héctor Holguín, que participó en la marcha, dijo que la jornada internacional tiene como principal objetivo exigir a los violentos que frenen la práctica del secuestro.
Además, aseguró que la paz en Colombia se acerca más con “actos como el de hoy” en el que se exige a las Farc que “terminen con esa violación sistemática a los más elementales derechos humanos”.
Asimismo, en España, la embajadora Noemí Sanín reclamó “la libertad de todos los secuestrados, de Ingrid y de todos los otros, sin condiciones“.
En Venezuela el secretario de Gobierno del estado de Zulia, Pablo Pérez, afirmó que “la movilización es un rechazo rotundo a la violencia. Nosotros siempre apoyaremos la paz”. En China, Suiza, Guatemala, Nicaragua, Ecuador, Inglaterra y en otros lugares remotos del planeta también se sintió el acompañamiento para rechazar a las Farc.
“¡Queremos un acuerdo ya!”Esa fue la consigna entonada por cerca de dos mil personas, que por casi cuatro horas se reunieron en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, en Bogotá, donde el padre Darío Echeverry celebró, junto a los familiares de los secuestrados por las Farc, una eucaristía por su liberación.
Marleny Orjuela, presidenta de Asfamipaz, exigió a las Farc que “nos entreguen a los policías y soldados que están en delicado estado de salud, porque sabemos que nuestros muchachos también están en delicado estado ", dijo Marleny Orjuela, al tiempo que manifestó que “nosotras tenemos enaguas para enfrentarnos a todo de manera respetuosa, pacífica y con cariño”.
En Cali, los familiares de los ex diputados secuestrados por las Farc y muertos en cautiverio, al mediodía también celebraron una eucaristía en la iglesia del barrio Salomia, para recordar a sus familiares.
Guerrilleros presos pidieron la paz Más de 600 guerrilleros presos en las cárceles colombianas pidieron ser perdonados y exigieron la paz.
“Queremos decirle al país que nos acepten volver a la vida civil, a la institucionalidad y pedimos perdón públicamente por el daño que le causamos a la sociedad”, señaló uno de los presos.
Al respecto, el general (r) Eduardo Morales, director del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec, dijo que “he autorizado para que la jornada se cumpla en todo el país”.
En diez prisiones los antiguos guerrilleros que crearon el movimiento ‘Manos por la Paz’ indicaron que no quieren regresar a las filas insurgentes y se unieron a miles de colombianos para rechazar el secuestro.
Ellos pidieron el acuerdo humanitario, pero explicaron que no quieren ser canjeados por los 44 secuestrados por las Farc.
La voz de los organizadores“Comenzó la derrota de las Farc”. Así lo indicó Manuel Azuero, uno de los organizadores de la marcha de ayer, al ver el multitudinario respaldo que tuvo en Bucaramanga la jornada ‘Un millón de voces en contra de las Farc’.
Adelaida Bengoechea, en Miami, resaltó que “hemos tenido una buena respuesta, especialmente de los latinoamericanos”.
La marcha se realizó con el objetivo de “sensibilizar al mundo entero y a todos y cada uno de los miembros de las Farc para llegar a la paz en Colombia y que liberen a los secuestrados”, dijo Andrea Noboa, organizadora en Sao Pablo, Brasil.
Óscar Morales, creador de la idea, se sintió satisfecho por el apoyo de la comunidad.
“Fue increíble escuchar a manera de coro en todo el planeta: No más secuestros, no más violencia, no más Farc”, puntualizó Morales.