jueves, septiembre 03, 2009

Genealogía de genealogías de la familia Hoyos

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

Aprovechando la oportunidad de la celebración de mis bodas de plata sacerdotales donde una gran mayoría de los integrantes de la Familia Hoyos se hicieron presentes a este evento, nuestra querida familia decidió lanzar el libro “Genealogía de Genealogías” de nuestra numerosa familia. Por ser tan numerosa nuestra familia a este lanzamiento del libro tuvimos que invitar sólo a los que llevaran el apellido Hoyos pues increíblemente nos encontramos vivos aproximadamente 370 miembros de los Hoyos.

La recopilación de datos, la investigación, la historia y los documentos nos llevó a cabo cerca de 5 años. Es una lastima que el grupo de primos y tíos que nos unió en esta tarea investigativa no lo hicimos antes, pues muchas anécdotas, cuentos, e historias quedaron enterradas en las memorias de nuestros antepasados. Como dice el libro del Eclesiastés, capitulo 44, 1: “Honremos a nuestros gloriosos antepasados y a nuestros padres en su descendencia”. O como nos recuerda el libro del Éxodo 20, 19: “Honra a tu padre y a tu madre para que vivas largos años sobre la tierra que te ha de dar el Señor tu Dios”.

Con gran satisfacción las nuevas generaciones de la familia Hoyos pudieron conocer la historia y los antepasados desde el año 1850 hasta nuestros días. Y sobre todo fue maravilloso constatar la evolución, el éxito, el progreso y el avance positivo de nuestros familiares. Fue una gran oportunidad para encontrarnos de nuevo y conocer a nuevos familiares. El libro fue editado por la Universidad del Quindío en Armenia, Colombia, con 500 copias. Como dice el pensamiento celta: “…el hombre es como un árbol con raíces, troncos y ramas que lo elevan al cielo para acercarlo al infinito”. Escudriñar sobre nuestra memoria intrafamiliar me ha llevado a formular una pregunta obligada: ¿De donde venimos y hacia donde vamos? Cada familia se enriquece cuando conoce sus raíces, pues se establece la identidad familiar.

Veinticinco años de vida de servicio

Por el Padre Alexander Díaz
Arlington Catholic Herald
3 de septiembre de 2009

Hablar de la vida de un sacerdote como el Padre José Eugenio Hoyos, que ha hecho y sigue haciendo historia en este país no es nada sencillo, ya que se corre el riesgo de dejar de lado gran parte de las obras que éste ha construido; sin embargo, quiero tomar ese riesgo y expresar una gratitud muy especial a su sacerdocio, a su amistad, a su respeto y a su desgaste en favor de sus hermanos más desprotegidos y que han representado a lo largo de su vida el rostro de Cristo y me atrevo a decir el sentido de su sacerdocio.

¿Quién no conoce a este singular sacerdote? ¿Quién no ha participado de sus actividades y de su entusiasmo? ¿Quién no ha sido tocado por su humor característico y sus homilías llenas de un positivismo cristiano súper especial? Creo que la gran mayoría de los que vivimos en el área sabemos y hemos compartido de todas estas gracias tan especiales que Dios le ha caracterizado. El padre Hoyos es hombre de bolsillos abiertos y corazón inmenso, que entendió desde el momento de su ordenación sacerdotal cual era su papel dentro de la Iglesia, y lo entendió muy bien, su papel sería “servir, amar y compartir con todo aquel que lo necesitara”, me atrevo a decir que todos estos veinticinco años han sido dedicados al servicio desinteresado del Reino de los cielos, con plena conciencia y convicción, con alegría, celo apostólico, con pasión y esperanza.

Un día en una de nuestras muchas charlas mientras comíamos, le pregunté: “¿Alguna vez has dudado de tu sacerdocio?” Y a quema ropa me contestó: “Jamás, jamás he dudado de mi sacerdocio, lo he vivido a plenitud y cada día estoy más feliz de ser sacerdote, y cada día que pasa lo disfruto más…” No hay duda, me dije a mi mismo, que su vida está marcada en el amor de Dios y en la escucha de su mensaje de esperanza.

Hoy, en esta gran celebración de sus bodas de plata, quiero expresar en nombre de tantos y tantas que le conocemos un agradecimiento especial por su entrega a todos, por su defensa a favor de los desprotegidos y los pobres, por dar lo mejor de sí, por entregar su vida entera a la iglesia y a Cristo. Él ha sido un Robín Hood del siglo XX, que ha quitado a los que tienen para dar a los que no tienen (causándole en no muchas ocasiones problemas, dificultades, malos entendidos y noches de desvelo), que ha sabido ganarse el corazón de grandes y chicos, de ricos y pobres, de tristes y alegres, y ha sabido tratarlos a todos de igual manera. Gracias Padre Hoyos por tu entrega generosa a todos tus hijos espirituales, gracias por devolvernos la paz y la esperanza, por representar en tantas y tantas ocasiones la misericordia y el perdón de Dios ejerciendo los sacramentos, escuchando a los tristes, dando de comer a los pobres, sanando a los que se encuentran enfermos, visitando a los que están prisioneros en la soledad y el dolor, porque en estos tantos años de tu vida supiste entender a tu comunidad.

Hoy rendimos tributo a tu fidelidad al sacerdocio, porque con tu ejemplo has dicho "Sí" a Jesús, y has demostrado que el sacerdocio es un gran don, que se ejerce con alegría, con fe, con dedicación, y aún en contra de aquellos que se vuelven un obstáculo para el desarrollo de este.

Que en el marco de las celebraciones del año sacerdotal, sea bendecido con creces tu sacerdocio, y labor apostólica en esta diócesis y en la Iglesia universal.

Felicidades Padre Hoyos por tus veinticinco años de vida de servicio desinteresado; es una alegría y un orgullo trabajar, y aprender de ti los dones que Dios te ha colmado y poder saber que eres un gran amigo, que siempre está ahí cuando más se necesita.

La necesidades del alma

Por el Padre José Eugenio Hoyos
Arlington Catholic Herald
3 de septiembre de 2009

Respondiendo a la solicitud de varios lectores de escribir y profundizar un poco más sobre la amistad, el amor, la soledad, y el desaliento, hoy continuaremos con estos temas tan esenciales en la vida de cada ser humano. No solamente cosas materiales necesitan las personas, sino de ser atendidos, ser mirados, darle un buen abrazo, entregar una grata compañía, y más que nada de alguien que esté dispuesto a escuchar. La necesidad más grande del hombre como persona es la de sentirse acogido como es, amado como es, atendido en sus sentimientos, acompañado en su desvalimiento emocional. Los papás creen que dando cosas caras aman de veras a sus hijos, los empresarios creen que aumentando el sueldo solucionan el problema de sus empleados, los superiores creen que aliviando el trabajo de sus súbditos, les hacen sentirse mejor... y no es así. Porque lo que más necesitan todos estos hombres es acogimiento sincero.

En el caso de mi propio padre a través de los años se ha ido deteriorando por los achaques y enfermedades de los años, pero descubrimos que la enfermedad más grave que padecía era la soledad. Desde ese entonces mi hermana en Colombia decidío conseguirle una persona de confianza que estuviera todos los días con él, que rezara, orara, le leyera historias o que simplemente estuviera presente. Desde aquel momento mi padre empezó a recuperarse a pesar de sus 87 años y ha recobrado vitalidad y su memoria. La compañía positiva en los ancianos hace milagros.

Haz de estar completamente convencido de que nunca es tarde para empezar de nuevo:
  • Tu vida rota puedes coserla.
  • Tu vida infeliz puedes hacerla feliz.
  • Tu vida infiel puedes convertirla en fiel.
  • Tu vida mental enferma, dependiente, cargada, tienes la oportunidad de sanarla, independizarla y liberarla.
  • Tu vida solitaria en el egoísmo puedes transformarla en comunitaria desde un servicio y práctica del amor.
  • Tu vida sin ilusiones, sin metas y sin riesgos es posible inyectarle sentido, propositos, novedad.
  • A tu vida sin sabor puedes colocarle sal y contenido.
Es la forma más inteligente de vivir, pues no es un secreto de que tu vida como la de todas las personas que te han antecedido pasará. Sales a la calle y ves por doquier a las personas cargadas con sacos de quejas y lamentos, comentando con tristeza su ayer y comunicándose con incertidumbre en torno a su mañana. Muy raras veces te encuentras con una conversación donde se hable de hoy, de las bellezas de la naturaleza, del clima, del amor de Dios, del buen descanso de la noche, del regalo del aliento, de la alegría del aire, de la gratitud por la vida. ¡Ánimo! Recuerda que Dios te ama.

Bodas de Plata en Cali, Colombia

El sábado 29 de agosto a las 10 de la mañana en la Iglesia de Cristo Redentor del Barrio el Peñón en la capital del departamento del Valle del Cauca, Santiago de Cali, tuve la oportunidad de celebrar la Santa Eucaristía en acción de gracias por mis 25 años de vida sacerdotal.

Este fue un grandioso día al dar comienzo a una serie de celebraciones religiosas pues no podíamos olvidar que era una gran oportunidad para compartir con amigos y familiares el Año Sacerdotal Internacional dedicado y establecido por el Papa Benedicto XVI. La ceremonia en esta ocasión contó con la asistencia del párroco de Cristo Redentor el Padre Braulio García, Padre Rafael Uribe Uribe, Capellán del hospital de San Vicente de Paul de Palmira en Valle, Padre Roberto Tofiño, párroco de la Iglesia de Trujillo en Valle, entre otros; nos acompañó la coral musical de Cali.

Fue muy conmovedor poder recordar mis primeros años de Vida Sacerdotal, primero como profesor de Religión y ética de varios colegios en Bogotá, luego mi primera parroquia de San Juan de Ávila y la trayectoria de apostolado y evangelización en los Estados Unidos de Norte America.

En cuanto mi vocación Dios tenía desde nuestro nacimiento una misión y un llamado que él solo lo sabia, pues como dicen las Sagradas Escrituras “desde el vientre de tu madre y te había elegido”. Con el acompañamiento de la oración y la unidad en el cumplimiento del Evangelio y el sacerdote encuentra un camino más directo para la santificación. Fue en realidad una celebración muy emotiva y significativa, no solo para mí sino para toda la familia. Gracias Cristo Sumo Sacerdote por ser mi guía y la inspiración en mi vocación sacerdotal.

viernes, agosto 28, 2009

Por la creatividad y curiosidad existen los inventos

Por el Rev. José Eugenio Hoyos
Washington Hispanic
28 de agosto de 2009

Se ha puesto usted a pensar que gracias a las personas ingeniosas, creativas y súper curiosas ahora la humanidad puede gozar de innumerables inventos que nos han ayudado a que nuestra vida cotidiana sea más llevadera. Las ideas, pensamientos y posibilidades están y estarán siempre en tu entorno, sólo basta que inicies su búsqueda.

Newton juntó las mareas con la caída de una manzana y formuló la Teoría de la Gravedad. Gutenberg juntó un acuñador de monedas con un lagar y obtuvo la imprenta. Darwin juntó las catástrofes humanas y la proliferación de las especies y obtuvo la Teoría de la Selección Natural. Hutchins juntó un timbre con un reloj y obtuvo el despertador. Lipman juntó el lápiz con el borrador y resultó el lápiz con el borrador.

Edison unió el polo positivo con el negativo y alimentados de una fuerte fuente energética obtuvo la electricidad y la luz eléctrica. Leonardo Da Vinci, primero en pintura e imaginación, y luego los hermanos Wright en la realidad, fabricaron el primer aeroplano y pasaron tremendo susto al volarlo durante algunos minutos. Alguien juntó un palo con un trapo y nació el trapeador; fregasuelo, limpia pisos, greña, etc. Alguien amarró un alambre o cordón de un extremo a otro y logró el tendedor de ropas. Alguien juntó el fuego y la comida y resultó en la culinaria. Y así cada facilidad humana que hoy disfrutas, ha tenido un origen en la curiosidad y creatividad de una persona.

Los problemas son entonces reales en cuanto se presentan como desafíos, pero son inexistentes en cuanto que para una solución existen inimaginables alternativas. Sólo necesitas echar a volar tu imaginación y creatividad. La creatividad en el orden tecnológico y material la realiza tu intelecto, el hambre que tienes de ser un gran personaje, de sobresalir socialmente, de acumular riquezas y bienestar. Pero para que tu inteligencia trabaje en la creación de nuevos inventos y proyectos, debes escuchar la voz de Dios que te llama a perfeccionar su obra en el mundo; al prójimo que te demanda socorro y solidaridad en su necesidad de paz y de pan; a la naturaleza que te pide auxilio para ser rescatada y protegida. Si “pensar es poder” (Francis Bacon), ser creativo es saber que tú puedes y puedes porque crees en ti. ¡Cree en ti y ya puedes!

jueves, agosto 27, 2009

De Oficial de Marina a Sacerdote

Por el Padre José E. Hoyos
Arlington Catholic Herald
27 de agosto de 2009

Continuando con la celebración del Año Internacional del Sacerdote y conociendo más a fondo nuestros sacerdotes de origen hispano, orgullosamente presentamos con beneplácito al Reverendo Padre Rámon Báez que nació en Puerto Rico hace 40 años en Santurce, “la ciudad hermosa donde todos cabemos” a lado de la ciudad amurallada de San Juan. Puerto Rico, la isla del encanto, siempre se ha destacado por ser una isla bendecida por Dios. En ella han nacido grandes estrellas de la canción, del arte, la moda, famosos deportistas, escritores y sobre todo grandes hombres y mujeres consagrados a Dios.

El Padre Ramón creció y el Señor empezó a guiarle y mostrarle poco a poco su vocación. Hijo de Vanny Marrero y Ramón Báez, tiene 4 hermanos y 4 hermanas. Estudió en la Academia Naval de Annapolis en Maryland, se graduó con Bachillerato en Ciencias, hizo carrera de Oficial de Marina, Aviador de P-3, avión contra submarinos. Luego para responder al llamado de su vocacón sacerdotal, ingresó al Seminario San Carlos Borromeo en Philadelphia, Pennsylvania con Maestría en Artes y Divinidad.

El Padre Rámon Báez ha servido pastoralmente con mucho éxito y grandes logros en la Parroquia de San Antonio de Padua en Falls Church, Sagrado Corazón en Winchester y actualmente es Vicario Parroquial en San Leo Magno en Fairfax, Virginia.

Sobre la celebración del Año Sacerdotal, el Padre Báez comenta: “Es muy interesante cuan diferente ha sido mi vida desde mi ordenación sacerdotal. No hay ningún día en el cual me sienta aburrido. Siempre hay algo emocionante que ocurre. A veces se presentan situaciones que uno nunca se imagina. Un día, celebrando la Santa Misa en San Antonio, un hombre vino hacia el altar para pedirle al Señor por algo. ¡Yo pensé que venía a pegarme un golpe por algo que había dicho en una prédica! De todos modos, lo único que la gente quiere es poder hablar con el padecito, quizás recibir una sonrisa, y que él los ayude a acercarse a Dios. Es un placer y un honor servirle a la gente de Dios. ¡Ojalá hubieran más sacerdotes disponibles para compartir al pueblo hispano! Dios sabrá lo que hace. Mientras tanto, continúo con mi deseo de acercarme al Señor para que me fortalezca todos los días de mi vida.”

El Padre Ramón es muy querido por la comunidad, es un sacerdote que nos acerca a Dios en el momento de la Eucaristía, sus homilías son muy profundas y espirituales.

Festival Católico todo un éxito

Por el Padre José E. Hoyos
Arlington Catholic Herald
27 de agosto de 2009

El Festival Católico Multicultural de la Diócesis de Arlington debutó por primera vez en los extensos campos del Parque Bull Run, ya famoso por grandes eventos culturales, musicales y porque en cada diciembre es el centro del festival de luces navideñas.

Pero este fin de semana cientos de personas de diferentes nacionalidades y parroquias de la Diócesis se dieron cita a este encuentro para compartir en la hermandad y la solidaridad. Como es costumbre se comenzó con la Santa Misa presidida por nuestro Obispo Paul S. Loverde y otros concelebrantes. A pesar de la humedad y las probabilidades de lluvia muy comunes en este tiempo, familias enteras gozaron de las presentaciones artísticas, de los juegos, los concursos y sobre todo que pudieron saborear diferentes platos típicos de las Filipinas, de América, de la India y no podía faltar nuestra variedad de platillos Latinoamericanos.

El señor José Reyes, presidente de la Renovación Católica Carismática, estaba muy sorprendido de ver tanta gente de diferentes partes del mundo. “Esto demuestra que nuestra Iglesia Católica es muy rica en la diversidad de gente,” añadió el señor Reyes.

En realidad éste fue un festival muy alegre, hubo comida al escoger, mucha gente para conocer, pero yo espero que el próximo año la gente participe más y colabore más pues debemos estar unidos. El festival en realidad para ser el primero al nivel de naciones ha sido todo un éxito. Una felicitación sincera a los organizadores: a Thérèse Bermpohl y Tom O’Neill de la oficina de Vida Familiar, a Corinne Monogue de la oficina de Asuntos Multiculturales y a Karla Alemán de la oficina del Apostolado Hispano de la Diócesis de Arlington.

viernes, agosto 21, 2009

Sacerdotes untados y caminando con el pueblo

Por el Rev. José Eugenio Hoyos
Washington Hispanic
21 de agosto de 2009

Aprovechando este Año Sacerdotal instituido por el Papa Benedicto XVI para dar realce a las vocaciones sacerdotales y a los sacerdotes en todo el mundo, ha empezado una campaña de oración, de eventos religiosos y musicales para celebrar este acontecimiento con el honor y el respeto que se merece.

Pero la persona central de este año es el sacerdote. La persona que a través de su preparación académica y formación espiritual por 3 años de filosofía y 4 años de teología, sin contar alguna especialización, se constituye en el eje moral y líder de una comunidad parroquial asignada por el Obispo. Del sacerdote se espera hoy mucho, con un equilibrio en su temperamento y en su actuar: capaz de enfrentar los problemas, tolerando lo tolerable y comprendiendo las incomprensiones.

Pero, sobre todo, que se le note que está trabajando por una santidad personal con proyección a sus feligreses, que sea un hombre del pueblo, destacándose por las siguientes características:

  • Amigo de todos y dispuesto a escuchar siempre.
  • Pastor con esmerada preparación, sencillo y humilde que evite todo tipo de confrontación y prepotencia.
  • Sin búsqueda de intereses personales, dispuesto a morir a sí mismo, a sus razones y a sus egoísmos.
  • Un hombre preocupado por la situación social, local e internacional.
  • Un hombre de esperanza, con autoestima positiva y súper enamorado del Evangelio y de la Santa Eucaristía.
  • Un profeta que denuncie los males y pecados, con el sello del amor y de la misericordia, buscando producir la conversión del pecador, pero jamás ofendiendo su dignidad y mucho menos su integridad con la violencia verbal o física.
  • Un portavoz de mensajes positivos que construyan puentes y que derriben barreras, que acerquen a los que están distanciados, que animen al establecimiento de la justicia, del perdón, de la unidad, de la fraternidad, de la solidaridad.
El sacerdote es otro inmigrante más ya que no puede olvidar que el sufrimiento del indocumentado es su propio sufrimiento y que su tarea es llevar alivio a los más necesitados y abandonados en nuestra sociedad.

Ayudemos, perdonemos y oremos por los sacerdotes en el Año Internacional del Sacerdote.

jueves, agosto 20, 2009

35 Años de Aniversario

Por el Padre José Eugenio Hoyos
Arlington Catholic Herald
20 de agosto de 2009

Nuestra Diócesis de Arlington ha celebrado por todo lo alto 35 años de fundación. Este ha sido un gran evento religioso e histórico, pues no podemos olvidar que todo comenzó cuando la Diócesis de Arlington se formó al desligarse de la Diócesis de Richmond cuando oficialmente el 13 de agosto de 1974, el obispo Thomas Jerome Welsh, tomó posición como el primer obispo.

El segundo obispo John R. Keating ordenado como obispo de Arlington el 4 de agosto de 1983 sirvió hasta su muerte ocurrida en Roma el 22 de marzo de 1998. Nuestro tercer y actual obispo es Monseñor Paul S. Loverde, anterior obispo de la Diocesis de Ogdensburg, Nueva York y quien tomó el cargo oficialmente el 25 de marzo de 1999.

Con la invocación del patrón de la Diócesis de Arlington, San Tomás Moro y Santa Elizabeth Seton, el obispo Paul S. Loverde dio la bienvenida a todos los asistentes, en especial al Nuncio Pietro Sambi, representante de Benedicto XVI a los Estados Unidos. El Cardenal Emérito de Washington Theodore McCarrick, Cardenal William Keeler de la Arquidiócesis de Baltimore; Arzobispo de la Arquidiócesis de Washington Donald W. Wuerl; Obispo Martin D. Holley obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Washington; Obispo Barry Knestou, Obispo Denis J. Madden, Obispo Timothy P. Broglio y otros invitados especiales.

En la homilía, el Obispo Loverde explicó como la Diócesis desde su fundación ha ido creciendo, los frutos que ha producido y la riqueza tan importante que los grupos multiculturales han aportado a la Diócesis de Arlington. Las palabras del Cardenal Theodore McCarrick fueron muy breves y sencillas pero motivaron al numeroso público asistente para que fuera emotivamente aplaudido. Nos llamó la atención las Oraciones de los Fieles que fueron dadas en diferentes idiomas y cada participante llevaba un traje típico de su país. El coro dirigido por Rick Gibala de la Catedral de Santo Tomás Moro fue acompañado por una numerosa comitiva representando a las diferentes parroquias de la diócesis.

En realidad la Diócesis de Arlington ha dejado una gran huella positiva en cada lugar y en cada Católico. Son muchas las obras de caridad, obras sociales, nuevos colegios y proyectos que están ayudando a solucionar los problemas que han traído la crisis económica y la crisis de valores en nuestra sociedad. El obispo Loverde ha sido un gran pastor, un trabajador de la Iglesia siempre en constante actividad por la Iglesia, como dicen muchas familias hispanas. Estamos muy orgullosos y felices de tener un gran obispo, con un Santo Carisma y un luchador por los más necesitados. Felicidades en estos 35 años que han sido signos de esperanza y un acercamiento a un Cristo vivo.

miércoles, agosto 19, 2009

Hablemos del amor con obras y acciones positivas

Por el Rev. José Eugenio Hoyos
Arlington Catholic Herald
7 de enero de 2010

Claro que si hablemos del amor a toda hora, aunque no sea el día de San Valentín o el día del amor y la amistad. No solo hablemos del amor; practiquémoslo de muchas maneras dándolo y recibiéndolo. Nuestra sociedad hoy en día con toda su problemática necesita regresar a vivir este don maravilloso dado por Dios.

El amor es sin lugar a dudas la palabra más dulce y atractiva de todas, la más usada en el mundo, la que de verdad penetra las fibras más sensibles del ser humano, la que corre con mayor empeño y calor por entre las venas del espíritu humano, la que motoriza los cambios más patéticos y profundos del alma, la que conduce a los héroes del orbe cristiano y no cristiano al martirio de la entrega diaria de la vida a favor de los enfermos, de los desposeídos, de los mendigos, de los niños, de los ancianos, de los carentes de hogar y de ternura.

Hablar de amor no es dibujar un corazón, o dar un ramo de rosas rojas, o una caja de chocolates y una conmovedora tarjeta con un mensaje romántico. Amor es más que eso; es un sentimiento noble que hace que el ser humano baje sus ojos al que está abandonado de su suerte, lo levante y le de amor, compasión y lo ubique en un buen puesto en la comunidad.

¿La mejor definición de Dios? “Dios es amor” (Juan 4, 8).
¿El Mandamiento Universal? “Amar a Dios y al prójimo como a nosotros mismos”.
¿La energía que en el fondo mueve toda acción? El amor.
¿La cosa más bella de todas? El amor.


Como nos dijera la amorosa Madre Teresa de Calcuta: “El amor, en su sentido profundo, no se circunscribe a la materialidad de una realidad, sino al aliento que da vida a dicha realidad material”. El amor no está en la rosa, sino en su perfume. El amor no está en el pájaro prisionero, sino en su libertad. El amor no está en el regalo que das, sino en el sentimiento con que lo das. El amor no está en la tarjeta que envías, sino en su contenido, que a su vez anidas en tu corazón. Por que el amor está en tu corazón. Sin embargo, como nos dijera Emerson: “Los hombres grandes son aquellos que sienten que lo espiritual es más poderoso que cualquier fuerza material”. Recuerda: Obras nobles son amores que nunca se olvidan.

lunes, agosto 17, 2009

No grite, no estamos sordos

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

Me sorprende tantas veces cuando estoy en un sitio público o voy en la calle escuchar a las personas gritándole el uno al otro, bien sea para dar un mensaje, porque están enojados o muy alegres, pero mi pregunta es: ¿porque nos gusta gritar? Será que los músculos de la garganta o de la boca lo necesitan? O para preguntarnos si estamos vivos?

Un día el Maestro pregunto a sus discípulos lo siguiente: “¿Por qué las personal se gritan cuando están enojadas?” “Porque perdemos la calma”, dijo uno, “por eso gritamos.” “Pero ¿Por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? ¿Porque gritas a una persona cuando estás enojado?” Los discípulos dieron algunas otras respuestas, pero ninguna de ellas satisfacía al Maestro. Finalmente él explicó: “Cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho y para cubrir esa distancia deben gritar para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno al otro, a causa de esa gran distancia.”

Luego el Maestro agregó: “¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente ¿Por qué? Sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña. Cuando se enamoran más aún, ¿qué sucede? No hablan, solo susurran y se vuelven aun más cercanos en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, solo se miran y eso es todo. Así es: ¡cuan cerca están dos personas cuando se aman!” Finalmente dijo: “Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más. Puede llegar un día en que la distancia sea tanta, que no encontraran más el camino de regreso.”

Grite en un incendio, si ve que a alguien lo va a atropellar un auto, o morder un perro, si se gana la lotería o para decir Amen, Gloria a Dios, Aleluya. Recuerde el grito contamina.

jueves, agosto 13, 2009

Nuestros obreros construyen futuro

Por el Rev. José Eugenio Hoyos
Washington Hispanic
14 de agosto de 2009

Muy pocas veces se les da importancia o relevancia a nuestros trabajadores, constructores, carpinteros, albañiles, mecánicos, aseadores, o a las amas de casa. Pues esa mano de obra es de suma importancia en nuestro diario vivir. Por ejemplo, aquí en los Estados Unidos vivimos de una gran hipocresía con las leyes de inmigración a no darles importancia a los obreros hispanos pues gracias a su mano de obra en la construcción es que este país es una potencia mundial y su desarrollo urbanístico esta diseñado en su mayoría por la creatividad latina. Estados Unidos deber darle prioridad a los trabajadores hispanos, respetar y fortalecer sus deberes y derechos como igualmente que las uniones de trabajadores sean respetadas. Restaurantes, hoteles, universidades, iglesias, escuelas, hospitales, etc., deben estar regidas por la unión de trabajadores con un salario justo y un seguro médico adecuado.

Un maestro de obra ya entrado en años se sintió listo para retirarse; manifestó a su jefe que había planeado dejar el negocio de la construcción. El jefe triste porque su buen empleado dejaba la compañía, le pidió que al menos construyera una casa más, como un favor personal. El obrero accedió, pero se constató fácilmente que no puso el corazón en su trabajo: utilizó materiales de regular calidad y no puso acabados, los cuales fueron deficientes cuando terminó de construir la regular y débil casa. El patrón pensando que había hecho como siempre un buen trabajo le entregó las llaves de la puerta principal diciéndole: “Esta es tu casa, es mi regalo para ti”. ¡Que sorpresa! ¡Que tragedia! ¡Que pena! Si solamente el obrero hubiera sabido que estaba construyendo su propia casa, la hubiera hecho de manera totalmente diferente. Ahora tendría que vivir en la casa que “había construido lo peor que pudo”.

Pensemos en nuestra propia casa del futuro: cada día insertamos un clavo, ponemos un ladrillo, levantamos una pared o acomodamos parte del techo. ¡Construyamos con sabiduría! Tengamos presente que no debemos abusar de los demás, máximo si han depositado toda su confianza en nosotros; para construir, incluso, si solo constara de un día, ese día merece ser vivido con honor, gracia y dignidad. La placa sobre la puerta de una casa bien construida debe decir: “La vida es un proyecto… hazlo tu mismo”.

lunes, agosto 10, 2009

Misa de Sanación en la Santísima Trinidad

Por el Padre José Eugenio Hoyos
Arlington Catholic Herald
13 de agosto de 2009

Con un calor cercano a los 100 grados, sofocante y húmedo, un tranco horrible por la ruta 66, super congestionada y que sacaría de casillas y de paciencia hasta la persona más tranquila del mundo; ese era el panorama que vivimos los que queríamos llegar a la Iglesia de la Santísima Trinidad.

Pero con mucha paciencia y rosario en mano llegamos por fin a la suntuosa Iglesia de Holy Trinity en Gainesville, Virginia. Por invitación del querido y reconocido párroco Francis J. Peffley, los hispanos pudieron disfrutar de forma masiva por primera vez una Misa en Español. Muy sorprendidos hemos quedado por la arquitectura y diseño de la Iglesia, igualmente por su amplitud y comodidades.
Pero más que el templo era el significado de la celebración y nuestra presencia hispana, pues sin exagerar se vio un lleno completo. La Santa Eucaristía estuvo acompañada del coro “Los Amigos de Jesús” de la parroquia del Santísimo Sacramento. El Ministerio de Sanación de todas las parroquias se hizo presente. Los testimonios fueron pocos pero muy emotivos y centrados en Cristo. Se pidió por los sacerdotes, por el Papa e igualmente para orar por los 35 años de establecimiento de la Diócesis de Arlington. Entre los asistentes se sentía el fervor, el recogimiento y la fe de los cientos de fieles reunidos en oración.

Jesús hizo esta seria advertencia: “No todo el que dice Señor, Señor entrará en el Reino de los Cielos, sino él que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: ¡Señor, Señor! ¿No profetizamos en tu nombre? ¿En tu nombre no echamos demonios? ¿Y en tu nombre no hicimos muchas obras poderosas? Entonces yo les declararé: Nunca os he conocido. ¡Apartaos de mi, obradores de maldad!” (Mateo 7:21-23).



viernes, agosto 07, 2009

La Iglesia Católica y la reforma migratoria

Por el Rev. José Eugenio Hoyos
Washington Hispanic
7 de agosto de 2009

Desde los primeros movimientos y asentamientos migratorios, la Iglesia Católica ha estado presente en el acompañamiento y defensa de los inmigrantes, primero venidos de Europa, África y Asia, ahora la Iglesia ha sido una gran defensora de los derechos de los inmigrantes de origen hispanoamericano. Su lucha por una reforma migratoria moral y justa ha sido incansable.

La Conferencia de Obispos de los Estados Unidos ha estado realizando cabildeo constante; con abogados y estrategas expertos de inmigración en el Congreso y en el Senado. En varias ocasiones los obispos se han reunido para denunciar las violaciones y separación y dolor que causan las redadas y deportaciones a las familias. La Conferencia de Obispos ha presentado grandes proyectos para que la reforma migratoria sea un hecho.

El obispo Thomas Wenski de Orlando, Florida ha dicho públicamente: “Los llamados incorrectamente ilegales no han quebrantado las leyes porque así han querido, sino porque la ley actual no les provee los medios para legalizar su estatus migratorio en este país. El cual necesita de su trabajo: ellos no han violado la ley, la ley les está violando sus derechos”. La Iglesia Católica no descansará hasta ver que la reforma migratoria y la legalización de 12 millones de indocumentados sea un hecho “ahora y no mañana”. Estamos hablando de seres humanos y no de criminales.

Es por eso que en la Iglesia de San Antonio de Padua en Falls Church, Virginia, se ha formado un comité para dar fuerza de nuevo a esta campaña. Recientemente el Arzobispo de San Salvador, Monseñor José Luis Escobar Alas en la Iglesia de San Antonio pidió en su homilía a los legisladores y al presidente Obama una reforma migratoria justa. “Les acompañamos con nuestro afecto fraternal e invocamos al Divino Salvador del Mundo para que mueva a los legisladores de esta gran nación para encaminar una reforma migratoria y que no se vulneren sus derechos como inmigrantes, sino que se respeten,” manifestó el Arzobispo.

Se nos abre una gran puerta y oportunidad para que muy pronto se de la reforma migratoria. Sería muy importante que usted participe en este comité de apoyo. Puede hacerlo registrándose en weneedimmigrationreform@gmail.com y participando en la próxima reunión a efectuarse el día miércoles, septiembre 29 a las 7:30pm en la Iglesia de San Antonio localizada en el 3305 Glen Carlyn Road, Falls Church, VA 22041, teléfono 703-820-7111.

jueves, agosto 06, 2009

Defendamos la Amistad

Alguien afirmaba que la Amistad puede llegar a ser un sentimiento más grande que el de la familiaridad o parentesco, porque no se escoge la familia, pero sí se escogen libremente los amigos y las amigas.

La amistad entre dos seres humanos se caracteriza principalmente por la reciprocidad de sentimientos y el desinterés con que cada uno está presto a tender la mano al otro, aún en condiciones adversas, e incluso en circunstancias de riesgo.

El verdadero amigo o amiga:

  • Es capaz de detener su paso, para no dejar abandonado al otro; sabe que los sabores del triunfo necesariamente son mejores cuando se alcanzan en equipo; los trofeos adquieren tonos más brillantes cuando no pertenecen a un solo ganador; y los recuerdos se tornan más agradables cuando en la memoria se guardan como “nuestros éxitos”.
  • Aparece a las puertas del corazón cuando el alma rebosa de inquietudes, angustias y tristezas para ser bálsamo, paño de lágrimas, brindar una frase de optimismo, encender una luz al final del laberinto, para abrir una ventana que deje airear el espíritu y oxigenar las esperanzas.
  • Se hace presente para compartir alegremente los momentos de dicha, júbilo y felicidad por las metas conquistas, los triunfos alcanzados, los deseos cumplidos, los ideales realizados. Porque entiende que la felicidad se acrecienta cuando es compartida, que hay dichas que no caben en un solo corazón, y que el alborozo se torna en fiesta si perteneces a dos.

La amistad se construye poco a poco, e igual que un fuerte, requiere bases sólidas y materiales a prueba de todos los percances. La amistad necesita cimentarse en las rocas de respeto, verdad y honestidad, y construirse con muros de lealtad, cordialidad, compañerismo, servicialidad, tolerancia e integridad.

La amistad se gana y se conquista; la amistad necesita nutrirse diariamente. Y en muchas ocasiones es indispensable protegerla con el mismo empeño con que un soldado defiende los colores de su bandera.

El Salvador recibió a su Arzobispo

También ver artículo en inglés, “Among his people: in Falls Church, a Salvadoran archbishop encourages respect, reform for immigrants” y más fotos en el sitio Web del Arlington Catholic Herald.

Por el Rev. José Eugenio Hoyos
Arlington Catholic Herald
6 de agosto de 2009

En una emotiva y solemne Misa en honor al Divino Salvador del Mundo miles de hispanos en su mayoría salvadoreños abarrotaron las instalaciones tanto dentro como fuera de la Iglesia de San Antonio de Padua en Falls Church, Virginia. Además de dar comienzo a las fiestas patronales de la República de El Salvador con la Transfiguración del Señor era una gran oportunidad de conocer de cerca el nuevo Arzobispo Monseñor José Luis Escobar Alas, nombrado recientemente a finales de febrero de este año por el Papa Benedicto XVI como nuevo y único arzobispo de este país centroamericano.


El Arzobispo Escobar agradeció en su homilía primeramente al Obispo de la Diócesis de Arlington, Monseñor Paul S. Loverde, por el apoyo pastoral, por su apertura al pueblo hispano y por la oportunidad que da a los sacerdotes salvadoreños que colaboran en la Diócesis. El Arzobispo estuvo acompañado de Monseñor Ricardo Antall de la Arquidiócesis de San Salvador, Reverendo Tuck Grinnell, párroco de la Iglesia de San Antonio, Padre César Alzola de la Arquidiócesis de Madrid, España, y el Padre José Eugenio Hoyos, director del Apostolado Hispano de la Diócesis de Arlington. “Me conmueve verlos a ustedes aquí en la celebración del Divino Salvador del Mundo en una comunión humana en la distancia, les acompañamos con nuestro afecto fraternal e invocamos al Divino Salvador del Mundo para que mueva los corazones de los legisladores de esta gran nación para encaminar una reforma migratoria justa y moral y que no se vulneren sus derechos como inmigrantes, sino que se respeten”, manifestó el Arzobispo.

La Diócesis de Arlington tiene un gran porcentaje de Salvadoreños en su feligresía y 2.5 millones de Salvadoreños se estima que viven en el exterior. A este acto religioso de suma importancia no solo para los Centroamericanos, sino para los hispanos en general, asistieron representantes de diferentes embajadas y consulados como otros organismos internacionales acreditados en Washington.

Finalmente el Arzobispo José Luis Escobar pidió a los latinos a que contribuyan con el Obispo Loverde, que ayuden con sus oraciones y buen ejemplo a engrandecer la Iglesia Católica en los Estados Unidos, a los jóvenes y a las familias que apoyen y promuevan las vocaciones hispanas.

Pidió igualmente a los miles de asistentes orar por la situación política en Honduras “para que se resuelva pronto de forma pacífica para el bien de todos los Hondureños y los Centroamericanos”. El Arzobispo Salvadoreño después de Monseñor Romero es el primer prelado en visitar el área metropolitana de Washington. Su visita ha sido un apoyo a la fe y signo de esperanza para la comunidad hispana.

miércoles, agosto 05, 2009

Todo lo tengo y tanto que me quejo

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

Cada vez me convenzo más que la vida es muy bella y que somos nosotros la que la complicamos. Los días y los momentos podrían ser mejores si tomáramos actitudes positivas y le diéramos un toque de optimismo a los problemas y a las situaciones de la vida. Así que cuando pienses que la vida te está saliendo mal, que estás entrando en una depresión, crisis sentimental, económica o existencial te invito a reflexionar y a seguir adelante después de vivir una turbulencia en tu vida:

  • Por los descuentos en mi sueldo y las llamadas de atención, significa que tengo trabajo.
  • Por el desorden que recojo después de una fiesta en mi casa, significa que estuve rodeado de seres queridos.
  • Por las ropas que me quedan un poco ajustadas, significa que tengo suficiente para comer.
  • Por mi sombra que me ve trabajar, significa que puedo salir al sol.
  • Por las quejas que escucho acerca del gobierno, significa que tenemos libertad de expresión.
  • Por el lugar que encuentro para parquear al final del estacionamiento, significa que tengo auto.
  • Por la señora que está detrás de mí en la Iglesia y que desentona al cantar, significa que puedo oír.
  • Porque lavo y plancho, significa que tengo ropa para vestir.
  • Por el cansancio y los dolores musculares al final del día, significa que fui capaz de trabajar duro.
  • Por los hijos que no limpian el cuarto, pero están viendo televisión o al frente del computador, significa que están en la casa y no en la calle.
  • Por el despertador que suena temprano todas las mañanas, significa que estoy vivo.
Y finalmente, de le gracias a Dios por usted, por criticar, por enojarse. Por reírse, por amar, por caminar, bailar, dormir, comer y soñar. Recuerde usted es un milagro maravilloso que vale la pena continuar viviendo. Mucho ánimo, adelante!

lunes, agosto 03, 2009

De Perú a San Antonio de Padua

Por el Rev. José Eugenio Hoyos
Arlington Catholic Herald
30 de julio de 2009

Continuando con nuestra celebración del Año Internacional del Sacerdocio y destacando a los sacerdotes de origen hispano que trabajan en nuestra Diócesis de Arlington queremos destacar en esta oportunidad al Reverendo Padre Alcides Jorge Acho Osco. Alcides Jorge Acho Osco nació en Jesús María el 10 de febrero de 1969 en Lima, Perú. En su familia fueron 9 hermanos, él es el cuarto y primer varón. Hizo estudios primarios y secundarios en el Colegio Miguel Grau en la provincia de Apurimac (palabra Quechua: “El Dios que habla”).



“No se por donde empezar”, dice Padre Acho, “de repente por mis padres que al emigrar de la sierra a la costa tuvieron que pasar muchas dificultades. Soy de familia numerosa, el cuarto de los hermanos y el primer barón. Nací en el distrito de Jesús María en la capital de Lima, Perú, el 10 de febrero de 1969. No puedo dejar de mencionar a mis padres de profunda fe religiosa a la que le debo el 50% de mi vocación y las otras tantas a Dios que me ha llamado a vivir esta experiencia maravillosa de servirle y a la que me he opuesto muchas veces, a pesar que era monaguillo desde los 6 años de edad, nunca quise ser sacerdote: ‘qué ¿Yo, sacerdote? ¡No nunca! ¡Ni hablar!’ Pero el Señor, cuando te toca y llama no suelta. Más adelante me di cuenta y tuve que dejar de ilusionarme con los estudios universitarios que quería emprender.

“Desde muy niño a los 6 años era monaguillo y creo que sigo siendo porque a diario tengo que aprender muchas cosas. Mi familia era de misa dominical todos, desde mi padre hasta el noveno hermano a misa muy temprano. En realidad se veía gracioso como un rebaño de ovejas, tan temprano teníamos que ir todos a Misa, 5:30 am. De mi madre tengo el lindo recuerdo que cada noche venía a mi cama a rezar junto conmigo las tres ‘Ave Marías’ de la pureza, y me enseñaba para que más adelante las haga con mis hermanos menores.

“En plena adolescencia entendí que mi camino era otra cosa, y después de un retiro de 33 jóvenes, me invitaron a mi para ir al seminario menor “San Francisco de Asís” y más tarde al terminar mis estudios secundarios, ya pude pasar al Seminario Mayor “Nuestra Señora de Cocharcas” y un día 30 de abril de 1995, fiesta del Buen Pastor de aquél entonces recibí el regalo más grande de manos del obispo Mons. Isidro Sala Rivera, la Ordenación Sacerdotal.

“El Señor me ha bendecido mucho durante estos 14 años, por que cuanto menos le pedía para mí, Él más me daba. No le puedo pedir más por que ya lo tengo todo al estar con Él. Los primeros años de mi sacerdocio las pasé en los Andes del Perú profundo y ahora me tiene aquí donde quiere que haga su voluntad y con la ayuda de Dios y de cada uno de ustedes en este Año del Sacerdocio podré seguir diciendo 'Sí' al Señor. La vida como sacerdote es maravillosa. Gracias por sus oraciones en este año que rezarán por todos los sacerdotes.”

Celebran al Divino Salvador en EE.UU.

Tomás Guevara/ Washington, Paula Díaz/ Los Ángeles
El Diario de Hoy (El Salvador)
Lunes, 3 de Agosto de 2009

De costa a costa, desde Arlington hasta el parque McArthur. Cientos de salvadoreños han celebrado al Divino Salvador del Mundo, patrono del país donde tienen sus orígenes. La programación ha incluido actividades religiosas y populares.


Una de la ceremonias solemnes se realizó en la Iglesia San Antonio de Padua, en Falls Church, Virginia, donde se celebró la misa de la transfiguración del Divino Salvador del Mundo.

El oficio religioso fue dirigido por el arzobispo de San Salvador, monseñor José Luis Escobar Alas, quien halagó a los centenares de católicos por mantener la fe religiosa y la identidad salvadoreña a pesar de la distancia.

"Me conmueve verlos a ustedes aquí en la celebración del Divino Salvador del Mundo en una comunión hermana en la distancia", expresó Escobar Alas y aseguró que ante la realidad salvadoreña que de cada cuatro nacionales, uno está en Estados Unidos, la Iglesia Católica no puede desvincularse de la población migrante.

El religioso, que concelebró la misa junto al reverendo José Eugenio Hoyos y otros titulares de la diócesis de Arlington y Fairfax, del mismo estado de Virginia, pidió que una eventual reforma migratoria debe sustentarse en los principios cristianos y valorar el arduo trabajo que hacen los millones de inmigrantes para la prosperidad de Estados Unidos.

"Les acompañamos con nuestro afecto fraternal e invocamos al Divino Salvador del Mundo para que mueva a los legisladores de esta gran nación para encaminar una reforma migratoria y que no se vulneren sus derechos como inmigrantes, sino que se respeten", manifestó el obispo –seguido por un explosivo aplauso–, al referirse a un eventual proyecto de ley migratoria que sacaría de las sombras a unos 12 millones de indocumentados que se estima viven en EE.UU.

La fiesta

En el corazón de la ciudad de Los Ángeles, los connacionales aprovecharon para revivir las ferias agostinas de sus infancias. La lotería, el concurso del capirucho, la cumbia y los platos típicos salvadoreños fueron parte de los festejos en el reconocido parque McArthur.

"Esto me acerca a mis raíces, ahora cuando estaba viendo la lotería me transporté a mi infancia allá en San Salvador, cuando veía a la Siguanaba, al Cipitío. Es bonito tener esto aquí porque nos transporta al lugar de dónde venimos", manifestó René Rodríguez, quien emigró hace 28 años.

A un lado de la tarima, Omar Barillas seguía el ritmo de la música y regresaba en el tiempo: "Me gusta venir y apoyar todo lo de El Salvador, recuerdo que cuando estaba cipote me llevaban a esta feria".

Esta vez, alrededor de 50 puestos de exhibición, entre los que se encontraban varias empresas salvadoreñas, integraron la fiesta de agosto de Los Ángeles. Uno de los más visitados fue el que exhibía cuadros de un grupo de pintores ciegos de la academia de arte Tonatiú de El Salvador.

Otra de las presentaciones que también atrajo la atención del público fue la de Hortensia Rosa Céliber, conocida como "La Tenchis", el personaje que por más de 20 años ha hecho reír a los salvadoreños.

Escobar Alas celebra fiestas en Virginia

Se convirtió en el primer arzobispo salvadoreño en viajar a la zona metropolitana de Washington para celebrar con la comunidad las fiestas agostinas.

Escrito por Julio Marenco Corresponsal LPG desde Washington. En Estados Unidos
La Prensa Gráfica (El Salvador)
Lunes, 03 agosto 2009 00:00

Las banderas azul y blanco ondearon al ritmo de los cánticos religiosos este domingo en la parroquia de San Antonio de Padua, en Falls Church, Virginia, donde el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas celebró una misa para conmemorar la fiesta del Divino Salvador del Mundo.

El obispo dijo a los fieles que abarrotaron la iglesia que llegó hasta allí para llevar un mensaje de hermandad entre los salvadoreños residentes en ambos países.

“Quiero que oren por sus hermanos salvadoreños que viven en El Salvador, porque en El Salvador siempre oramos por ustedes y por todos los hispanos residentes en este país”, dijo el obispo.

El jerarca también pidió a los salvadoreños residentes en la zona tener esperanza y orar por la concreción de una reforma migratoria integral, una de las principales promesas de campaña del presidente Barack Obama.

En ese sentido el padre Eugenio Hoyos, el encargado de la pastoral hispana de la arquidiócesis de Arlington, quien concelebró la eucaristía, dijo que “es hora de ir a pagar los impuestos, a portarse bien, a portarse bien con la esposa, a trabajar duro, a no cometer infracciones y a estar listos porque la reforma viene pronto”.

La misa se celebró en una de las iglesias más concurridas por la comunidad salvadoreña en el norte de Virginia, cerca de la capital.

La cónsul salvadoreña Margarita Chávez se encargó de distribuir las banderas azul y blanco que ondearon en el templo en diferentes momentos de la misa, especialmente durante la entrada en procesión al templo de la imagen del patrono de El Salvador, que a su vez llevaba en sus manos una bandera salvadoreña y otra estadounidenses, como símbolo de la unión de dos comunidades.

El arzobispo también pidió a los latinos en la zona que contribuyan a engrandecer la Iglesia católica en EUA, ya que según él, los latinos, pese a ser la segunda minoría étnica en ese país, contribuyen relativamente con pocas vocaciones sacerdotales.

Además, pidió a los salvadoreños orar por la situación política en Honduras “para que se resuelva pronto de forma pacífica para el bien de todos los hondureños y los centoamericanos”.

El obispo salvadoreño se convirtió ayer en el primer prelado latinoamericano en viajar a la capital estadounidense para celebrar en misa solemne la fiesta nacional de su país.

Al final de la misa, la comunidad celebró las fiestas con un festival de comida salvadoreña. Mientras degustaba unas pupusas, Catalina Ramírez contó que llevó a sus dos pequeñas hijas para que el obispo salvadoreño las bendijera. La mujer, amparada al TPS, dijo tener esperanzas de que se apruebe pronto una reforma migratoria que le permita regularizar su situación en EUA y poder llevar a sus hijas a conocer El Salvador.

El obispo Escobar viajará de nuevo a San Salvador la próxima semana para estar presente en las celebraciones en San Salvador los días 5 y 6 de agosto.


Oración por la reforma
Monseñor Alas invitó a los compatriotas a orar por una reforma migratoria integral.

Reunidos en la parroquia de San Antonio de Padua, en Falls Church, Virginia, pidió orar además por los hermanos en El Salvador.

El padre Eugenio Hoyos, el encargado de la pastoral hispana de la arquidiócesis de Arlington, estuvo presente.

Hoyos concelebró la eucaristía, pidió a todos los que esperan una solución migratoria que “es hora de ir a pagar los impuestos”.

Los invitó además a portarse bien, bien con la esposa, a trabajar duro, a no cometer infracciones y a estar listos para la reforma que viene.