sábado, octubre 25, 2008

El primer amor todavía guarda sabor a pueblo

Por el Rev. José E. Hoyos

Me llamó mucho la atención de unos feligreses de una de las parroquias de nuestra Diócesis de Arlington de nombre Carlos y Rosa que deseaban contraer el sacramento del matrimonio. Al empezar la preparación matrimonial me contaron que desde que eran adolescentes y compañeros del colegio, empezó la atracción física y el corazón a palpitar y los ojos a compartir miradas profundas con mensajes llenos de amor. Todo esto ocurrió en un pequeño poblado llamado Chinameca en El Salvador, Centroamérica.

Todo iba muy bien hasta que por oposición de ambos padres de familia decidieron que esta relación de amistad y amor no era la más adecuada y decidieron separarlos. Carlos fue enviado a los Estados Unidos donde una tía allí. El empezó a trabajar, nunca se casó, sino que decidió dedicarse a los negocios y hacer fortuna. Mientras que Rosa se quedó en aquel pintoresco poblado salvadoreño y por obligación de sus padres se casó con Walter, un hacendado quien le daba mal trato y todos fines de semana se emborrachaba y se metía en problemas.

Ella, desesperada, decidió también emigrar a los Estados Unidos para escapar con sus dos pequeños hijos de esa vida que la atormentaba y que poco a poco le marchitaba la vida, pues fueron 14 años de sufrimiento y de abusos. Empezó a trabajar y a salir adelante como todos los inmigrantes.

Un día en la Iglesia alguien la detuvó, se le presentó y le dijo: “Hola Rosa, soy Carlos. ¿Te acuerdas de mi?” Para gran sorpresa, Carlos había cambiado físicamente, estaba calvo, barrigón y con un gran bigote, pero lo que no había cambiado eran sus sentimientos para con Rosa. Después de comenzar una gran amistad decidieron hace 5 años unirse y ahora Rosa ya no tiene 2 hijos, sino 4 y por fin el destino los volvió a unir, se encuentran felices, se entienden, se respetan y no hay diferencia en el trato para con los hijos.

Como dice el dicho “al primer amor no se le olvida nunca”. Cada edad constituye una etapa y cada etapa tiene sus características peculiares, determinadas por las experiencias precedentes, como la rivalidad, la timidez, el miedo, la esperanza, la alegría, los éxitos y los fracasos. Solo cuando tu te amas puedes amar y únicamente cuando te valoras eres capaz de valorar a los otros. El primer amor no es el de la adolescencia, es el amor a ti mismo con una clara conciencia de tus talentos y tus falencias. Te amas cuando te aceptas y das lo mejor de ti, no te culpas y reconoces que estás en esta tierra para ser feliz.

Da mucha felicidad traer esos bellos momentos cuando en ese pequeño pueblo, o en una calle, un teatro o una fiesta conociste tu primer amor, cuando de manos de tu ser querido recibiste con pasión, una flor, un chocolate, un café caliente en la mañana fría, un poema o una canción.

viernes, octubre 24, 2008

Los mejores alpinistas del mundo

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

A todos nos encanta descubrir cosas nuevas, misteriosas y que lleven riesgos. Somos valientes aventureros y nos llama la atención intentar batir récords, conquistar lo inhóspito etc. Un grupo humano muy especial son los alpinistas o escaladores. Ellos han siempre subido grandes montañas en el mundo a pesar de miles de adversidades que han encontrado.

Todo alpinista sueña con al conquista de los 14 ocho miles: los picos con más de ocho mil metros. El famoso escalador Reinhold Messner llegó al primero en 1970, pero en ese ascenso murió su hermano Gunther. Reinhold, a su vez, perdió varios dedos de los pies, pero decidió entregarse de lleno al alpinismo. Escaló con esto muchas cumbres y en 1978 logro la hazaña de llegar al Everest sin tanque de oxígeno, con otro escalador.



En el 2001 y 2003, Yuri Koshelenko y Víctor Bobok, dos de los máximos representantes del alpinismo de élite ruso continuaron realizando escaladas por las montañas caucásicas con el fin de dar a conocer este territorio ex-soviético y sus inmensas posibilidades para el alpinismo además de prolongar el libre acceso al Cáucaso “y separar de una vez por todas las palabras “guerra” y “Cáucaso” Como ellos manifestaron a los medios de comunicación: “queremos mostrar el Cáucaso tal y como los montañeros lo ven”.

Muchos escaladores y alpinistas ahora se están deleitando de subir la gran pared: el Khan Tengri (6.995 cm). También conocida como Han Tengri Feng, estuvo considerada la montaña más alta de Tien Shan hasta que los exploradores soviéticos descubrieron el cercano Victory Peak (7.439m). Muchos de ellos suben hasta estas altas cumbres para dar gracias a Dios, pedir por salud, paz, cosechas y abundancia.


En el libro El Espíritu de la Roca de Ron Kauk, él nos narra que pasó a los 16 años escalando la sierra y descubrió el milagro de la vida. La naturaleza se convirtió en su maestra y él se inscribió en la escuela de las paredes del granito, los ríos, los robles y el misterio del cambio de los días y de las estaciones. Durante años vivió en el campo con un grupo de escaladores inconformistas, llevando una existencia sencilla, estimulando sus sentidos y aprendiendo como vivir en armonía con el mundo vertical. Allí, en Yosemite encontró también a sus amigos los halcones, los osos, los ciervos, la roca y descubrió que el sentimiento de la amistad se extiende a todo.

Para todo ser humano la vida es un ascenso y aunque la cumbre parezca inaccesible, la conquistamos paso a paso con una fe sólida, entrega y un amor indeclinable. El mismo Jesús fue un gran enamorado de la naturaleza le encantaban las montañas y la altura solo basta recordar que desde lo alto de la montaña nos regalo las Bienaventuranzas.

jueves, octubre 23, 2008

La lengua de las mariposas

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

Querido amigo(a), no se si usted alguna vez ha observado por curiosidad una oruga. ¿Conoce usted una oruga? La oruga es la larva de los insectos del orden lepidóptero (incluye las mariposas y polillas). Las orugas son típicamente blandas y cilíndricas y a menudo poseen vistosos colores que usualmente advierten de su toxicidad o desagradable sabor. Cuando están en pleno desarrollo no son muy simpáticas ni hermosas. Pero cuando las orugas se transforman y se desarrollan se convierten en millones de hermosas y extraordinarias mariposas de miles de colores que adornan y entretienen la naturaleza.

Las orugas, como todos los insectos, no respiran a través de la boca; el aire entra en sus cuerpos a través de series de pequeños orificios tegumentarios presentes a lo largo del tórax y el abdomen, que se denomina espiráculos. Las orugas no tienen buena vista, y tampoco son muy eficaces, sus otros sentidos. En lugar de los ojos compuestos característicos de los adultos disponen de una serie de seis pequeños ojos simples, denominados stemmata, en la parte inferior de su cabeza. Utilizan sus antenas para descubrir donde hay comida.

Como podemos observar las orugas antes de trasformarse en hermosas y delicadas mariposas tienen que pasar por una metamorfosis bien complicada y sacrificada. En cuanto al hombre para llegar a ser un adulto o llegar a una sólida vida espiritual, igualmente debe pasar por varios procesos de purificación que muchas veces no son tan fáciles, llenos de dolor, sacrificio y de mucha perseverancia. En las Sagradas Escrituras se nos habla varias veces de una transfiguración o transformación. La palabra griega para transformados, metamorfosis (usada en Romanos 12:2 y 2 Corintios 3:18), es la que emplea para describir el cambio asombroso que permite que una oruga se transforme en una mariposa.

Es un hermoso cuadro de lo que nos pasa espiritualmente cuando permitimos que Dios dirija nuestros pensamientos: Él nos transforma de adentro hacia fuera, nos hace más hermosos y nos libera para alcanzar nuevas alturas. Debemos vestirnos de colores como las mariposas utilizando el carácter de Cristo, desarrollando nuevos y consagrados hábitos. La Biblia nos manda ponernos el “nuevo yo”, “la nueva naturaleza”.

Llegar a ser como Cristo es un proceso largo y de lento crecimiento. La madurez espiritual no es instantánea ni automática; es un desarrollo gradual y progresivo que llevara el resto de tu vida. Es algo maravilloso poder tomar unos minutos en las montañas en un parque o frente a un jardín y contemplar a una mariposa o una lluvia de mariposas.


Dentro de las películas que recomiendo que puedan ustedes disfrutar sanamente y entre familia sería “La Lengua de las Mariposas” de Rafael Azcona, donde vamos a encontrar una linda relación de un niño con su maestro en el periodo de la guerra civil en España. Es lo equivalente a como se desarrolla nuestra transformación de una fe en pañales a una madurez de amistad con nuestro maestro Jesús de Nazaret. Esta película trata de muchos temas: de la amistad, el miedo, del terror, de las miserias, de la condición humana etc. Especialmente de los acontecimientos históricos que están detrás de las lenguas de las mariposas.

Los malabaristas tienen la palabra

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

Cuando voy de visita a inaugurar una obra de caridad o llevar ayuda a los niños y jóvenes con las becas estudiantiles en Centroamérica o Suramérica hay algo que me llena de mucha curiosidad y es el ver los vendedores ambulantes y en las esquinas o en medio de las calles a los malabaristas. Por ejemplo, en las principales vías de San Salvador y de Cali en Colombia, me impresiona ver los malabaristas haciendo sus presentaciones con las antorchas encendidas y llenas de gasolina sus bocas, semejándose a los dragones chinos enfurecidos ante sus enemigos. Los encontramos de muchas variedades y en diferentes shows que llaman la atención a grandes y chicos que a través de las ventanas de los autos observan asombrados la osadía y la habilidad de estos artistas callejeros. Aunque me parece un poco peligroso y dañino para la salud el ingerir gasolina y luego hacer llamaradas en el aire, no deja de tener un sentido de belleza, de arte y de emoción. Se encuentran ya en diferentes partes del mundo y hasta aquí en los Estados Unidos, lógico no en la mitad de las calles, sino en algunos parques -- malabaristas con pelotas, bolas de todos los colores, aros o anillos, machetes, platos chinos, espadas, cajas de cigarrillos, y payasos en zancos altísimos -- todo un show urbano.


El malabarismo definitivamente va más allá de la afición y diversión. Posee propiedades interesantes y suficientemente simples, además proporcionan un contexto de estudio, superación, agilidad, gimnasia, etc. Estos contextos sirven para 3 tipos de estudios del malabarismo: el estudio de movimiento humano y la coordinación de las extremidades, la robótica y la construcción de maquinas que sean capaces de hacer malabarismo, que son una buena prueba de los verdaderos principios mecánicos de tiempo y control. El tercero es la matemática.


El malabarismo es una tradición muy antigua. En Egipto, en los tiempos del Príncipe Beni Hassan (1744 a 1781 AC) ya se conocían mujeres que hacían malabarismo. Otra fuente de información es el Talmud donde se hace referencia a un rabino que, dice, hizo malabares con ocho antorchas encendidas y también con vasos de vino sin derramar ninguna gota. En 1930 en gran parte de Europa y Norteamérica se hizo muy popular el “espectáculo de variedades” entre las clases medias-altas, que sacó a los malabaristas de las calles y cárceles europeas y los hizo trabajar en teatro y circos.

Hablar de los malabaristas me trae grandes recuerdos de mi infancia ya que cuando éramos muy pequeños nuestros padres nos llevaban al circo con el fin de divertirnos pero más que los leones, los chimpancés, los elefantes, los payasos, lo que más me llamaba la atención eran los acróbatas y los malabaristas, pues ellos me trasportaban a una sana fantasía y me abrían la imaginación. Ahora y hoy en día los malabaristas tienen la palabra, pues es una forma de ganarse la vida honradamente.

miércoles, octubre 22, 2008

Se apaga la hermanita de los traperos

Por el Rev. José Eugenio Hoyos
Washington Hispanic
24 de octubre de 2008

Para sorpresa de todo el mundo, acaba de fallecer una persona muy especial querida en toda Francia. No es ni la primera dama, ni la deportista mas famosa, ni una cantante, ni presentadora de televisión, ni millonaria, ni miss universo. Todo lo contrario, una diminuta monjita católica, una segunda Madre Teresa de Calcuta. Ella es “Sor Emmanuelle” una religiosa de 99 años, la mujer más popular de Francia. El diario del Papa la ha calificado con palabras con las que es conocida por la opinión publica: “icono de la solidaridad y apoyo de los pobres y marginados”.

En 1971, cuando tenía 62 años, Sor Emmanuelle decidió compartir su vida con los pobres del Cairo, motivo por el cual era conocida como la hermanita de los traperos. Hablaba de manera directa, sin pelos en la lengua, y esta era una de las cualidades por las que todos la querían, recuerda el diario Vaticano. “En las chabolas de Ezbet el-Nakhl, en el Cairo, se entregó totalmente para construir escuelas, asilos de ancianos y casas de acogida. Su fundación que lleva su nombre, sigue ayudando a miles de niños pobres en todo el mundo.”


“Era una hermana para todos, era una mujer de fe, con convicciones elevadas, pero también una mujer de acción. No olvidaremos al personalidad chispeante, sonriente y desbordante de energía de Sor Emmanuelle, que sabía interpelarnos tuteándonos para alcanzar nuestro corazón, nuestras certezas y nuestra comodidad”, declaró el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy. El rector musulmán de la gran mezquita en Paris, Dalil Boubakeur saludó a la “gran pionera de la solidaridad humana del siglo XX”, mientras el consejo de las instituciones judías de Francia estimó que había “destacado los más bellos valores morales que son la base de la humanidad”.

La hermanita Emmanuelle era de diminuta estatura, pero grande en obras. Ella es un gran ejemplo a seguir. Aunque el mal sea tan escandaloso y los medios de comunicación ayuden para que el eco resuene más, es el bien quien gana a la larga. A lo largo de la historia han aparecido dictadores, asesinos, y seres corruptos, que se creyeron insensibles, pero siempre, siempre terminaron por caer. El bien y la verdad son los que han vencido. Es por eso que Sor Emmanuelle quedará en los corazones de los cristianos, musulmanes, judíos como una muestra de obras que nos anima a perseverar y a soñar con días mejores. Una fe que nos mueva a realizar nuestros sueños y que unida a la esperanza, nos llene a convertir muchos imposibles en posibles. La hermanita de los traperos le ganó la batalla al mal.

Trabaje desde su casa por $1000

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

La situación económica esta golpeando a los hogares en todo el mundo que ya las familias empiezan a desesperarse. A menudo encontramos que hasta nuestros amigos y conocidos recientemente están recibiendo cartas de despido con la única explicación es de que no hay presupuesto y la economía esta en crisis. Ahora la gente ha tomado conciencia sobre el ahorro, la forma de gastar, el despilfarro y el de trabajar con cumplimiento y calidad para evitar despidos. Vivimos en realidad una gran crisis económica que desafortunadamente esta tocando los bolsillos y la canasta familiar de los hispanos.

Cada día estamos encontrando en los principales diarios atractivos clasificados que ofrecen soluciones que parecen fáciles para el desempleo. “Gane 300 dólares, medio tiempo”, “empleo inmediato”, “trabaje desde su casa por 800 o 1000 dólares”, “profesionales de todas las ramas”, “contratación segura”, “oportunidades de crecimiento”, “trabaje en su tiempo libre”, “aquí no necesita experiencia, nosotros le enseñamos”, “independícese y gane 5 veces más”, son algunas de las falsas promesas. Estos empleos hacen llamados a todos los profesionales, indistintamente de sus ramas, prometiendo sueldos altos, poco trabajo e independencia laboral.

Cuando muchos de los interesados van a las entrevistas o son llamados porque sus hojas de vida son excelentes, se llevan una gran sorpresa. Ya que los quieren contratar a algunos para ser vendedores de libros, u ofrecerles clases de superación personal, aquí en realidad no hay honestidad, pues por cada solicitud o entrevista al interesado le cobran una pequeña cuota y le dicen después que no calificó en el trabajo ofrecido. Son puros engaños y desengaños. “No todo lo que brilla es oro”. Pero eso no quiere decir que no continuemos buscando o tocando puertas. Hay otras formas de sobrevivir y de salir adelante al perder o no conseguir un trabajo. Dios nos dió las manos para que con ellas como el alfarero moldeemos un nuevo futuro y un brillante porvenir.


A los cuarenta y dos años el pintor francés Henry Rousseau expusó sus cuadros en el salón de los independientes de Paris. Sus pinturas coloridas fueron criticadas por unos y recibidas con desdén por otros. A esa edad Rousseau había perdido seis hijos y dos esposas, pero no había perdido la confianza ni la capacidad de asombro. Sus cuadros reflejan una imaginación febril y la habilidad de crear un mundo encantado y lleno de vida. Alguien dijo que Rousseau “podía pintar sueños”. Nuestro artista murió en la miseria en 1910 y por allá en 1971 una obra suya se vendió por 750 mil dólares. Hoy valen millones, pero más vale su espíritu de superación y su don infantil de maravillarse sin cesar. No dejes que te roben los sueños con promesas falsas. Uno puede perder riquezas pero sigue siendo rico cuando cree, ama y espera.

Abramos nuestros corazones al amor

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

Si buscamos en las bibliotecas o en el Internet frases, historias y encuentros amorosos serian millones de páginas que llenaríamos. Empezando por lo que significa Dios que es el verdadero amor. Todos hemos nacido y nos movemos por el amor, una persona puede vivir varias semanas sin alimentos, 5 días sin agua y 5 minutos sin aire. Son datos muy interesantes pero lo importante seria que tomáramos consciencia de que no podemos vivir ni 5 segundos sin amor. Estamos vivos gracias al amor de Dios, de nuestros padres, nuestros seres queridos y nuestros amigos. Sin amor vegetamos pero no vivimos, sin amor deambulamos como fantasmas en un mundo de sombras y pesares.

Desde hace muchos años en mi vida sacerdotal al preparar a las parejas que deseaban contraer santo matrimonio, me daba cuenta que faltaba algo en sus relación y era el vivir un amor romántico y poético. Buscando poetas que tocaron el alma pude leer varios autores y un sinnúmero de poemas de amor pero el que más me llamó la atención fue el poeta argentino Francisco Luis Bernárdez nacido en 1900, hijo de padres españoles. En 1925, vió la luz su obra “Alcántara”, año en que lo galardonan con el tercer premio del concurso literario de Buenos Aires. Luego después de una penosa enfermedad escribió varias obras: “El Buque” de carácter intimista “Cielo sin tierra”, “La Ciudad sin Laura” (inspirado en su esposa y escrito en 1938), “Las Estrellas” (1947), “El Ángel de la Guarda” (1949) y “Poemas de cada día” (1963) entre otros. Quiero compartir con ustedes unas frases de su poema “Estar Enamorado ”. Cada frase seria muy interesante que cada matrimonio la recitara cada día en momentos de tensión o de alegría:

Estar enamorado, amigos es encontrar el nombre justo a la vida.
Es dar al fin con las palabras que para hacer frente a la muerte se precisa.
Es recobrar la llave oculta que abre la cárcel en que el ama esta cautiva.
Es levantarse de la tierra con una fuerza que reclama desde arriba.
Es respirar el ancho viento que por encima de la carne respira.
Es contemplar, desde la cumbre de la persona, la razón de las heridas.
Es advertir en unos ojos una mirada verdadera que nos mira.
Es escuchar en una boca la propia voz profundamente repetida.
Es sorprender en unas manos ese calor de la perfecta compañía.
Es sospechar que, para siempre, la soledad de nuestra sombra esta vencida.
Estar enamorados amigos, es descubrir donde se juntan cuerpo y alma.
Es percibir en el desierto la cristalina voz de un río que nos llama.
Estar enamorado, amigos, es adueñarse de las noches y los días.

martes, octubre 21, 2008

El éxito no depende de amuletos mágicos

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

A la mayoría de las personas nos falta creer un poco más en lo que somos y en los talentos y cualidades que tenemos. Hay muchos seres humanos que piensan que nacieron fracasados y que el haber nacido fue un error o un gran accidente. Pero están totalmente equivocados pues cada creatura que viene a este mundo, no importa su situación social, racial, o económico, es un gran regalo de Dios.

A través de la historia hemos visto personas que vienen de familias humildes, o que han tenido problemas económicos y con su constancia y ganas de progresar han salido adelante, han progresado y ahora disfrutan de grandiosos triunfos. La mayoría de ellos los encontramos en la política, la ciencia, los deportes, la literatura, el arte, la música, el cine, la televisión etc. El pensador Marco Aurelio decía: “El universo es cambio, nuestra vida es lo que nuestros pensamientos hacen”.

Los seres exitosos siempre son personas pacientes y perseverantes, no se rinden, caen y se levantan cientos de veces y lo mejor de todo es que con mucha paciencia saben esperar. Después, cuando triunfan, los que se quedan en la epidermis de la vida exclaman sorprendidos: “¡Que suerte!”

Hay otro grupo de personas que creen en el poder del hombre y no en el de Dios. Cuando les esta yendo mal recurren donde los brujos, los adivinos, las pitonisas, a la leída de cartas, o peor que eso compran caros y engañosos talismanes, amuletos como piedra de cuarzo, colitas de conejo, o símbolos satánicos esperando que eso les va a solucionar los problemas. El éxito no depende de estos vividores y maleantes del engaño, ni de los amuletos ni talismanes mágicos; está en la suma de talento, entrega, constancia y una fe superlativa. Hay que meterle ganas, pasión y decisión a la vida.

Olvidan que Dante le dedicó treinta años a la Divina Comedia y el escritor libanés Khalil Gibrán consagró más de diez años a su famoso libro El Profeta. En este libro Khalil Gibrán trata de impulsar al lector a cambiar su forma de vida basándose principalmente en llevarla de una forma equilibrada con respeto a la divinidad y la paz interior. Para Gibrán los obstáculos y vicisitudes del mundo son solo pruebas que permiten al hombre evolucionar y avanzar por el camino hacia la purificación, así nos demuestra que el mundo será mejor cuando los hombres sean capaces de acercarse y convivir. Es cierto que a veces hay oportunidades de oro, pero solo las aprovecha el que este bien preparado y se apasiona por una misión sin rendirse. Hoy en este momento es el tiempo de tus éxitos. ¡Animo!

Foto: Khalil Gibrán

lunes, octubre 20, 2008

Todos somos misioneros

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

Este fin de semana hemos celebrado el día mundial de las misiones; gran oportunidad para todos los cristianos del mundo y hacer un alto en nuestra vida espiritual. Desde nuestro bautismo adquirimos un compromiso con Cristo, nuestra Iglesia y también con nuestros hermanos que todavía no conocen a Cristo y necesitan ser evangelizados.

Hace unos cuantos días tuve la oportunidad de visitar la primera parroquia donde fui asignado para desempeñar mi pastoral después de haber sido ordenado por 6 meses; localizada en Atanquez un resguardo indígena en el departamento del Cesar en Colombia, su población de cerca de 5000 habitantes, compuesto de agricultores, ganaderos y con una población en su mayoría tejedores de mochila de lana y de finos hilos ya muy famosos en todo Colombia. Una parroquia de escasos recursos económicos pero con una gran riqueza de fe, esperanza y amor en sus gentes. Bastante sedientes de una nueva re-evangelización porque desafortunadamente después de 21 años en que colabore con esta parroquia “San Isidro Labrador”, los feligreses no han vuelto a tener un sacerdote católico de planta, pues los parroquianos solo ven al sacerdote por una hora los domingos sin poder atender a los demás sacramentos.

Es una lástima que esta situación este ocurriendo en muchos lugares de Latinoamérica por la falta de vocaciones sacerdotales y religiosas. Lógico que para todo hay una solución. Mientras se promueven las vocaciones, los laicos tienen la oportunidad de desempeñar una misión pastoral antes de que las sectas evangélicas continúen engrosando las filas del fanatismo y la división de la Iglesia.

El mensaje del Papa para el día mundial de las misiones subraya la necesidad de una Iglesia más contemplativa, santa y misionera. Una Iglesia misionera tiene que entenderse como “una Iglesia que narra y testimonia a Cristo”, algo que no es exclusivo de los católicos, sino que forma parte de la identidad de todos los cristianos. “El secreto de la misión es trabajar, fijar la mirada en María y rezar con el Rosario”. En esta perspectiva, el Santo Padre ha querido indicar la oración del Rosario como tema de reflexión para la jornada Mundial de Misiones.

Visitando la parroquia de San Isidro Labrador en Atanquez, mi primera misión, pude acercarme a la Virgen de los Remedios que a pesar de los siglos esta imagen sigue intacta y donde una gran mayoría de fieles no saben cuando llegó al lugar pues lo único que aseguran es que como misionera Dios la trajó a este lugar y ella allí feliz se quedó.

Anímate a ser misionero en tu propio hogar. Recuerda que en el mundo existen 983 “territorios de misión.” En ellos trabajan casi 50 mil sacerdotes y 370 mil catequistas, casados o solteros, a tiempo completo o por temporadas. Todos los misioneros se han comprometido a anunciar el evangelio a los 3 mil quinientos millones de hombres y mujeres que todavía no lo conocen: es decir, a dos terceras partes de la humanidad.

Los hijos de los sacerdotes católicos

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

Son muchas las ocasiones en que una gran mayoría de personas nos pregunta si tenemos hijos los sacerdotes. Y nuestra respuesta inmediata es que sí; no uno sino millones de hijos. Pero hijos en la fe, ya que nuestra verdadera familia es la Iglesia. Ella es nuestra esposa y María Santísima nuestra madre. Somos como San José, padres putativos y compañeros en la fe.


Se nos pregunta también si la soledad y la castidad nos afecta en el ministerio y porque los sacerdotes no se casan. Bueno, pero también infinidad de respuestas. Primero que todo, no nos casamos porque seguimos el ejemplo de Cristo y a semejanza de Él tratamos de ser castos y además Cristo nunca se casó, pues se entregó en cuerpo y alma a la misión sacerdotal. Si los sacerdotes nos casáramos la religión se convertiría en un negocio, pues con las limosnas y donaciones a la Iglesia tendríamos que sostener un hogar, velar por la esposa, los hijos y los gastos que implica tener una familia. Siendo consagrados a Cristo tenemos la libertad de prestar un mejor servicio y de ser verdaderos misioneros dispuestos a dejar todo cuando nuestros superiores nos llamen a servir en territorios de misión como en el Caribe, Centro y Suramérica, África o Asia etc.

Por ejemplo, el Catecismo de la Iglesia Católica en el numeral 1579, nos dice que en la Iglesia latina, los sacerdotes y ministros ordenados, a excepción de los diáconos permanentes, son elegidos entre hombres creyentes que viven como célibes y que tienen la voluntad de guardar el celibato “por el reino de los cielos”. En efecto, todos los sacerdotes “están obligados a observar una continencia perfecta y perpetua por le reino de los cielos y por tanto, quedan sujetos a guardar el celibato” (Código de Derecho Canónico c.277).

El celibato practicado por los sacerdotes encuentra un modelo y un apoyo en el celibato de Cristo, Sumo Pontífice y Sacerdote Eterno, de cuyo sacerdocio es participación el sacerdocio ministerial. La castidad sacerdotal concede al sacerdote amor con amor universal ofrecido a todos, con amor trascendente a la manera del amor paternal de Dios. “El hombre casado se ocupa de las cosas del mundo, el no casado se ocupa de las cosas de Dios” (1 Corintios 7, 32). Cuando somos sacerdotes todos sin distinción son nuestros hermanos, padres, sobrinos, e hijos y de esa forma somos felices de pertenecer a la gran familia eclesial.

Foto: P. José Eugenio Hoyos y P. Mauricio Alexander Diaz comparten un momento especial con el hijo de un hermano de la Renovación Católica Carismática.

Compartamos nuestro propio mundo

Por Padre José E. Hoyos
Arlington Catholic Herald
23 de octubre de 2008

Ha llegado el momento de compartir el mundo cuyo dueño es el mismo creador y dueño del universo: Dios. Por tantas generaciones el hombre siempre se ha destacado por su egoísmo, falta de amor, de solidaridad, comprensión, respeto a la propiedad privada, a los derechos humanos etc. El mundo que Dios nos ha prestado es para compartirlo no para adueñarnos y establecer fronteras o colocar grandes muros que nos dividan y que luego nos hacen sentir inferiores y los del otro lado superiores.

El mundo como esta hoy en día debe estar en armonía, en paz donde verdaderamente exista un cordial entendimiento. Por eso en la medida que describimos lo que tenemos en común con otra persona, nuestra confianza empieza a crecer y tal vez vacilantemente, empezamos a compartir más profundamente nuestro propio mundo. Si nuestros pensamientos son recibidos con reverencia y cuidado, podemos arriesgarnos a ir más allá y compartir nuestros temores mas profundos, frágiles sueños, errores, heridas y aun nuestra culpa que dice: “lo siento, perdóname”.

Acá y en el más allá creamos el cielo o el infierno con el amor o el desamor. Cada quien sea egoísta o generoso, elige luz o sombra, con sus buenas o malas acciones. Lástima que algunos han olvidado que en esta vida están programando la venidera según una ley de la siembra que siempre se cumple. Lástima que actúen como si no existiera un más allá y que aquí y allá recogemos lo que cultivamos. De lo contrario nos estaría jugando con nosotros.

No, la justicia divina no está viciada por la impunidad que reina en la tierra y basta esperar un poco y ver como “el camino del impío acaba mal”. Hay que insistir hoy con fuerza en ese respeto sagrado que en las Sagradas Escrituras se llama “temor a Dios” y que es uno de los dones y frutos del Espíritu Santo, y que los abuelos resumían en esta frase: “de Dios nade se burla”. El infierno si existe y en el hay que compartir el calor y la humillación a la fuerza. No es un lugar sino un modo de vida signado por el desamor.

¿Qué sentido entonces vivir desde ya ese infierno? Lo sensato es tratar a los otros como queremos que ellos nos traten y vivir en el cielo del amor y de la luz. Estemos seguros de que “con la misma medida que midamos seremos medido”. Ah y no olvides no atesores riquezas en la tierra porque cuando te mueras no te llevaras nada, solo el alma será tu boleto de entrada a la vida eterna. Por eso desde ya comparte con los demás.

Foto: Dia de las Madres en la frontera EEUU-Mexico

jueves, octubre 16, 2008

A Dios le encanta usar a los débiles

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

Me encanta utilizar las enseñanzas de San Pablo porque se acomodan a nuestros sentimientos y acontecimientos personales. San Pablo dice: “Por eso, prefiero sentirme orgulloso de mi debilidad, para que el poder de Cristo se muestre en mí. Me alegro de ser débil, de ser insultado y perseguido, y de tener necesidades y dificultades por ser fiel a Cristo. Pues lo que me hace fuerte es reconocer que soy débil.”


Cuando reflexionaba acerca de lo que quería escribir antes de viajar a mi rápido viaje a Colombia, pensaba en el ministerio de sanación, liberación e intercesión de la Renovación Católica Carismática de la Diócesis de Arlington. Siempre los he considerado un verdadero ejército espiritual cuyo jefe máximo es Cristo. Tantos hermanos(as) de diferentes nacionalidades que están llevando con grandes sacrificios sanación, oración, alabanzas y esperanza a una Iglesia inmigrante en los Estados Unidos.


La mayoría de estos hermanos en su humildad han reconocido que antes fueron muy débiles ante el pecado y las tentaciones del mundo. Pero hubo un momento que Dios puso esas debilidades a un lado y los hizo fuerte para que se unieran a la gran cruzada del amor de Dios. Son hermanos que cuando hay Misas de Sanación sacrifican sus trabajos, sus familias y sus obligaciones para estar sirviendo en las Misas mensuales de sanación. Ver las largas filas de hermanos(as) uniformados de blanco y negro a pesar de estar agotado por una larga jornada de trabajo es muy placentero para nuestro Señor.


Por eso San Pablo continua diciendo: “y si no, hermanos tengan en cuenta quienes han sido llamados, pues no hay entre ustedes muchos sabios según los criterios del mundo, ni muchos poderosos, ni muchos nobles. Al contrario, Dios ha elegido lo que el mundo considera necio para confundir a los sabios: ha elegido lo que el mundo considera débil para confundir a los fuertes, ha elegido lo vil, lo despreciable, lo que no es nada a los ojos del mundo para aniquilar a quienes creen que son algo (1 Cor 1:26-28).


La mayoría de todas nuestras debilidades aumenta nuestra sensibilidad relacional y ministerial. A veces estamos muy lejos de ser misericordiosos y considerados con las debilidades de otros. Dios quiere que tengamos un ministerio parecido al de Cristo en la tierra. Eso quiere decir que otras personas van a encontrar sanidad en tus heridas. Tus grandes mensajes de la vida y tu ministerio más eficaz surgirán de tus heridas mas profundas. Si quieres que Dios te bendiga y te use en gran manera, debes querer caminar cojeando el resto de tu vida porque Dios usa a las personas débiles y humildes.

Que este artículo sea un homenaje a nuestro Ministerio de Sanación de la Renovación Católica Carismática de la Diócesis de Arlington, porque de verdad estamos ¡Encendidos y Bendecidos!

Cuidemos nuestra Iglesia y nuestros sacerdotes

Por el Padre José E. Hoyos
Arlington Catholic Herald
16 de octubre de 2008

Dentro de nuestra vida de fe, todos queremos practicar las obras de misericordia, la caridad, la oración, servir de cualquier forma en la Iglesia. Otros tienen los deseos de ser misioneros en países en vía de desarrollo.

Toda nuestra vida espiritual se centra en la Iglesia, pero no en una Iglesia cualquiera, sino la Iglesia Católica, fundada por Nuestro Señor Jesucristo. Después de los apóstoles, nos dio al primer Papa San Pedro y luego a los sacerdotes. Hoy en estos tiempos difíciles económicos, políticos y la pérdida de valores morales es tiempo que recapacitemos, de integrarnos más a la Iglesia, en participar, a colaborar y a querer a los sacerdotes.

No solamente quererlos pero apoyar con la oración las vocaciones sacerdotales y religiosas. Ahora las vocaciones son pocas pero por eso hay que protegerlas y orar para que hayan más. Al sacerdote, hay que cuidarlo y quererlo, porque él también es humano y por lo tanto se puede equivocar, pero eso no quiere decir que por su investidura no siga siendo especial.

Las personas se desilusionan con la Iglesia por muchas razones entendibles. La lista podría ser bastante larga. En lugar de asustarnos y sorprendernos, debemos recordar que la Iglesia esta formada por pecadores de carne y hueso, incluyéndo a nosotros mismos. Nos lastimamos unos a otros, a veces en forma intencional y otras veces sin mal intención, porque somos pecadores.

Pero en vez de abandonar la Iglesia, necesitamos quedarnos para resolver el asunto si esto es de alguna manera posible. Si te divorcias de tu Iglesia a la primera señal de decepción o de desilusión, eso es señal de inmadurez. Dios tiene cosas que quiere enseñarte y a los demás también.

Todas las Iglesias tienen sus propias debilidades y problemas. Pronto volverás a sentirte decepcionado. ¿Qué estas haciendo para que la familia de tu Iglesia sea más calida y fraternal? ¿Qué es lo que más te gusta del sacerdote de tu parroquia?

miércoles, octubre 15, 2008

Tráfico congestionado en nuestras vidas

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

Los que hemos tenido la oportunidad de vivir en grandes ciudades, hemos vivido la experiencia de un gran tráfico. Al levantarnos estamos convencidos que tenemos que levantarnos por lo menos una hora antes para que nos alcance el tiempo y podamos cumplir con nuestro trabajo. Hay momentos que el tráfico está tan pesado que terminamos con dolor de cabeza y estresados de la espera y de la lentitud de los carros que van en la vía.

Igualmente en nuestra vida personal hay días que se nos convierten en verdaderos congestionamientos de tráfico. No le hayamos salida a los problemas cotidianos. Otro congestionamiento que nos estresa son las largas filas que en muchos de nuestros países nos toca realizar para hacer un trámite de notario, un cobro o un pago en un banco o para comprar el boleto para el cine, el teatro o tomar un bus. Las fechas límites que nos toca cumplir y los plazos nos llevan a la incertidumbre, y a las frustraciones. Los cabellos que se convierten en canas y los que se nos caen para no volver a salir. Las metas de rendimiento y productividad que parecen sacadas de un cuento chino. Las aerolíneas como me pasó a mi en Francia, que pierden nuestro equipaje y lo mandan a Alemania como destino final. Y para nuestras angelicales caritas las tan odiadas y combatidas arrugas que no se pueden disimular ni con las cremas, menjurjes y pomadas más caras del mundo.

Así que no importa que tan difícil sea tu día, hay que descongestionarlo con paz, amor, paciencia y muchísima oración (y si es posible Santo Rosario en manos). Al fin de cuentas, cada día “es el día que hizo Dios; nos gozaremos y alegraremos en él” (Salmo 118, 24). ¿Este es el día que hizo el Señor? ¡Nos llama la atención! Tal vez los días festivos sean los días que el Señor ha hecho. Los Domingos de Pascua, los sábados de paseo, el día del cumpleaños, el aniversario, la graduación, el matrimonio, el día de ir de compras porque hay ofertas. ¿Pero específicamente este día? Pues “este día” incluye todos los días. Los días en que amanecemos de mal humor, felices, el día del divorcio, el día de los exámenes finales, los días de cirugía, los días de pagar impuesto, el día que te dijeron que ya no te querían. Cada día trae cosas buenas, malas, grandes sorpresas etc., pero no podemos olvidar que cada día es hecho por Dios. Él no está de vacaciones, todavía y para siempre tendrá la batuta de nuestras vidas.

Hoy súbete a un lugar bien alto o párate en una esquina e imagínate una gran avenida llena de autos, gente, motos, ruidos y vendedores, te parecerá un caos, pero cuando van pasando los minutos desde arriba allí está dirigiendo Dios el tráfico para que todos lleguen a sus destinos. Así es Dios con cada uno de nosotros, dejémonos guiar solo por Él.

martes, octubre 14, 2008

La humildad de Albert Einstein

Por Padre José E. Hoyos
Arlington Catholic Herald
23 de octubre de 2008

El pensador Edgar Faure tiene un dicho muy interesante y que le cabe en la cabeza de muchos arrogantes y creídos hoy en día, que por posición económica, por su cargo administrativo se creen mejor y mucho más importantes que otros. De ese tipo de personas que antes no eran nada, no tenían nada, pero que por un momento en la vida les cayó la suerte, el orgullo se les subió a la cabeza el dicho de Faure es: “Hombres con complejo de Dios.” “No es suficiente combatir la ignorancia de los ignorantes. Es precioso también y en primer lugar, combatir la ignorancia de los que saben muchas cosas, y en especial de los que creen saberlo todo”. Frase muy apropiada para tantos que se creen intocables por sus títulos, por un cargo o por su experiencia en un puesto.

En el caso del científico Albert Einstein, siempre me había llamado la atención desde que yo estaba en el colegio en Colombia, no por sus descubrimientos, inventos, teorías y aportes a la ciencia, sino por su personalidad y su gran humildad que siempre lo caracterizó. Siempre en mis estudios fue mi gran héroe. Nacido en Alemania un 14 de marzo de 1879 y nacionalizado estadounidense, es el científico más conocido e importante del siglo XX.

En 1905, siendo un joven físico desconocido, empleado en la oficia de patentes de Berna en Suiza, publicó su Teoría de la Relatividad Especial. La ciencia no alejó al gran científico Albert Einstein de Dios, sino que lo acercó más a Él. Einstein no se dejó ensoberbecer por sus conocimientos y afirmaba: “La ciencia descubre a Dios detrás de cada puerta que logra abrir”. Uno ve la fe sincera de científicos como Werner Von Braun y Louis Pasteur entre otros, y se duele del ateismo fanfarrón de algunos. Ojalá la ciencia, los acercara a Dios y a los demás.

Está claro que el único camino que nos lleva a Dios y a los demás es el de la sencillez. El orgullo por lo contrario, bloquea cualquier relación y nos aísla. El saber que lo necesitamos y no es el que nos eleva al espacio vacío de la soberbia, sino aquella sabiduría que nos hace crecer en bondad, armonía y humildad. Como dice el místico hindú Tagore: “Dios ama las florecillas y se cansa de los imperios”.

sábado, octubre 11, 2008

Todos tenemos dentro de si un Nobel porque somos nobles

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

San Juan Bosco una vez dijo: “Debemos ser buenos cristianos y honrados ciudadanos”. Que interesante frase pues lo que él dijo deberíamos aplicarla al hombre de hoy. Recientemente pudimos darnos cuenta a través de los medios de comunicación los ganadores de los tan esperados Premios Nobel en las categorías de Física, Química, Medicina, Literatura, Económica y el de la Paz. Desde que estos premios se establecieron en 1901 por Alfred Nobel, se han incentivado a millones de personas a que realicen y utilicen sus talentos a favor de la humanidad.

En el caso del ganador este año del Premio Nobel de la Paz, fue concedido al ex-presidente finlandés Martti Ahtisaari, por sus gestiones por establecer una paz duradera en lugares tan diversos como Timor Oriental y los Balcanes. El comité Noruego del Nobel decidió otorgar este premio a Ahtisaari por sus esfuerzos de paz en varios continentes y por más de tres décadas, para resolver conflictos internacionales. Estos esfuerzos han contribuido a un mundo mas pacífico y a la “fraternidad entre las naciones” en el espíritu de Alfred Nobel, añadió.

Hablando de inteligencia, fe y ciencia vemos igualmente como miles de científicos continúan trabajando en sus laboratorios para encontrar la medicina y la cura para las enfermedades terminales. Este año en medicina fueron reconocidos tres virólogos, el alemán Harald Zur Hausen y los franceses Françoise Barre Sinoussi y Luc Montagnier. En este año el jurado ha reconocido con este premio el descubrimiento de dos virus causantes de una alta taza de mortalidad. Harald Zur Hausen se ha llevado el reconocimiento por su descubrimiento del virus del papiloma, causante de cáncer del cuello uterino, el segundo cáncer más común en las mujeres. En tanto los franceses recibieron tal premio por el descubrimiento del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), causante del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). El descubrimiento de este virus fue un requisito para conocer la biología de la enfermedad y su tratamiento antirretroviral.

Son servidores de la humanidad como fue Madame Curie. Gracias ella y a Pierre, su esposo, hoy el radium se emplea contra el cáncer. La única mujer que ostenta dos Premios Nobel fue insultada por su “baja condición”, en la familia en la que trabajo como institutriz. Madame Curie es un sublime ejemplo de superación, perseverancia y servicialidad, en un mundo que necesita valores humanos. Saber vivir es saber servir con desinterés y dedicación, como lo hicieron los esposos Curie que regalaron el radium a la humanidad sin pedir dinero. Hoy el mundo necesita gente noble pues en cada corazón generoso hay un Nobel dado por Dios.

Foto: Martti Ahtisaari, ganador del Premio Nobel de la Paz 2008

viernes, octubre 10, 2008

Debemos aprender a fracasar y a levantarnos

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

En todos los medios de comunicación de todo el mundo solo se habla de la depresión económica, del colapso del imperio más consumista del mundo (para algunos analistas) etc. En realidad estamos viviendo momentos que sabíamos iban a llegar. Primero fue la caída de compra y venta de las viviendas, los problemas de inmigración en Estados Unidos y en la Unión Europea. Las consecuencias del las guerras en Afganistán e Irak. Los atentados terroristas en varios países trajeron muchas consecuencias irreparables como el miedo, la desconfianza, más discriminación e inversión en la seguridad etc. Muchos fenómenos atmosféricos se unieron a esta campaña de desestabilización.


Pero algo positivo que se puede sacar de esta tormenta actual, es que la mayoría de las personas han podido sacar tiempo para reaccionar. Todos por ejemplo, en este país estaban más interesados en producir, ganar, y triunfar que en el amor de Dios. Desafortunadamente lo dijimos hace más de 20 años, el mundo, y especialmente Europa y Estados Unidos, se está moviendo a una secularización y ateismo impresionante que nos va a llevar a la ruina económica, moral y social. Se da la impresión que estuviéramos viviendo momentos apocalípticos.

Lo interesante aquí es que la riqueza material, cuando logran alcanzarla, no es duradera; pues la misma no siempre se acerca a este tipo de personas, ya que cuando están mas cerca de la gran oportunidad, se devuelven o no siguen cavando cuando falta un pie solamente para encontrar la mina de oro. Los triunfadores saben que tendrán caídas, de la misma manera que los mejores vendedores entienden que serán rechazados. Para ellos los rechazos y las excusas sirven de enseñanzas.

A veces los fracasos, no son el final de un propósito, son solo retrocesos temporales. Todos necesitamos aprender a fracasar y lograr el mejor aliado que es un espíritu rico en valores y lleno de Dios. Así sabemos perseverar como lo hizo Henry Ford quien fue a la quiebra cinco veces antes de triunfar realmente o insistir una y otra vez como Walt Disney, quien fue despedido de un periódico por falta de ideas, y después fue a la bancarrota varias veces. Ojalá derrotemos el desaliento con una fe viva, buenas lecturas y el ejemplo de seres animosos y entusiastas. Si fracasas, recuerda que Dios enviará un ángel y con su mano suave te levantará bien alto.

jueves, octubre 09, 2008

Todos tenemos derecho a una segunda oportunidad

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

En el artículo anterior: “Hagamos sonreír a Dios”, satisfactoriamente recibí muchas llamadas de varios amigos que siguen mi columna día a día. Ellos me comentaban que nunca habían pensado que uno podía hacer sonreír a Dios y que en realidad esta era una forma de acercamiento más personal e íntimo al Creador del universo. Pues a Dios muchas veces lo vemos muy lejano.



Alguien también me comentaba que por ejemplo en la sonrisa inocente de un niño ahí podíamos mirar profundamente el rostro y la alegría de Dios. En la sonrisa igualmente de un enfermo, de un anciano, de una persona en silla de ruedas o de un mendigo en una calle. Dios en su infinita compasión nos da muchas, yo diría millones de oportunidades para que los seres humanos seamos felices, por ejemplo en el matrimonio, en el hogar, en la amistad, en el trabajo. Cuantos matrimonios se han arreglado y vuelto a ser felices porque uno de ellos decidió darle la oportunidad al otro, perdonarle y escucharle y seguir adelante.

Los jóvenes por ejemplo, deben aprender a vivir la “cultura de las oportunidades”, a no quedarse enojados, a valorarse, conocerse, respetarse y forjar amistades sólidas y más espirituales. En la amistad y en el amor es muy placentero sentir esos sentimientos y vibraciones nobles que edifican el alma y rejuvenece el espíritu. Amar es algo sublime y es un gran regalo de Dios.

Que bueno y edificante seria si cada día nos propusiéramos a decirle a nuestro ser: “que felicidad poder hablar con mi mejor amigo(a) hasta horas tardes de la noche, de recordar anécdotas anteriores”. En mi caso personal hace más de 21 años que no volví a ver a mi mejor amigo de nombre Walter Guzmán y un día por casualidad a través del Internet ahora nos hemos vuelto a comunicar, a hablar del pasado, de la familia, los amigos, nuestros proyectos, momentos hermosos, difíciles y triunfos de la vida.

Cada persona debería refrescar la amistad, recordando y buscando los amigos del colegio, la escuela o la universidad. Así la vida sería más interesante o como decimos en Colombia: “hay que ponerle picante a la sopa para darle sabor”. Cada día sale directamente del taller de diseño de Dios incluido este. Debemos darle una oportunidad al día, cambiar nuestra obscuridad e imitar la resolución del salmista: “Me gozaré y alegraré en Él”. Déle color y sabor a sus oportunidades para que su vida brille y resplandezca.

miércoles, octubre 08, 2008

Hagamos sonreír a Dios

Por el Rev. José Eugenio Hoyos
Washington Hispanic
10 de octubre de 2008

Nuestra relación con Dios debe ser íntima, agradable y cordial. No podemos concebir a Dios como un padre o una madre que está siempre lista a castigarnos o a condenarnos. Todo lo contrario es un ser lleno de amor, comprensión, entendimiento y compasión. Hacer sonreír a Dios debe ser una de las metas y propósitos más importantes de nuestra vida. La tarea más importante que tenemos que descubrir es como hacerlo con exactitud.

Hoy en día si queremos que Dios sonría igual como brilla el sol cada mañana, nosotros también debemos empezar nuestro diario vivir con una gran paz y una sonrisa a flor de piel, pues debemos conocer que Dios nos ama sin limitaciones. Sería muy hermoso que en todos los lugares de nuestro amado planeta tierra pudiéramos ver millones de caritas sonriendo a pesar de los problemas que estamos viviendo tanto sociales, económicos, matrimoniales etc. Con tener la cara triste y destemplada no vamos a solucionar nada. El stress, la tristeza, los dolores, las enfermedades y las depresiones, suavizaran esas situaciones con una sonrisa sincera.

Igualmente si pudiéramos practiquemos con los demás las sonrisas de los niños que son los que a cada instante hacen reír, sonreír y gozar a Dios. La Biblia indica que descubramos “lo que agrada al Señor para hacerlo.” “Que el Señor te sonría” (Números 6:25). “Sonríe sobre mi como tu siervo; enséñame tu camino para vivir” (Salmo 119:135).

Es una dicha que las Sagradas Escrituras nos presente un ejemplo claro de una vida que agrado a Dios. El hombre se llamaba Noé. En su época, el mundo en su totalidad se hallaba en bancarrota moral. Todos vivían procurando su propio placer en lugar de complacer a Dios. Dios sonríe cuando lo amamos por encima de todo. Noé amó a Dios más que a nada en el mundo. ¡Incluso cuando nadie más lo amaba! La Biblia afirma que “durante toda su vida Noé cumplió fielmente la voluntad de Dios y disfrutó una estrecha relación con Dios.”

Ahora lo que Dios más desea es tener una relación más estrecha de amor. Pocas cosas nos hacen sentir tan bien como recibir la alabanza y el aprecio y amor de alguien; a Dios también le encanta. Sonríe cuando le expresamos nuestra adoración y gratitud a Él. Dios hoy esta buscando personas que sonrían más para que este siglo XXI sea más agradable. Los problemas de las bolsas, la economía mundial, la inmigración tendrán una solución en el futuro porque no es como quiera el hombre sino como quiera Dios. Ojalá encontremos más personas en las calles sonriendo hoy.

Imagen de Noé con paloma por Jackie Morris

martes, octubre 07, 2008

Juan Salvador Gaviota en nuestra vida

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

Cuando leí este libro por primera vez me llamó mucho la atención el título, pues no podía imaginarme su contenido literario, sino que en aquel entonces me imaginaba un ave libre, diferente a todas y con un nombre de un ser humano. Esta es una historia que nos inspira a todos a buscarle y a ponerle más sentido y sabor a la vida.

Por su condición de gaviota joven que no está conforme con la aburrida vida de luchar con otras gaviotas para conseguir alimento, Juan tiene que soportar críticas y el aislamiento social porque tiene la valentía suficiente para hacer preguntas que también otras gaviotas se hacen, pero a las que no han buscado nunca la respuesta. A pesar de que la búsqueda de respuestas le sume en la soledad y el aislamiento, su entusiasmo crece a medida que aprende más y más acerca de si mismo y del mundo que le rodea. De vez en cuando consigue encontrar respuestas a ciertas preguntas y les enseña a otras gaviotas que han sido desterradas del grupo.

Jesucristo es y será siempre ese maestro, desprendido de las cosas materiales e interesado siempre en darnos su alimento eucarístico diario. Y con ese alimento nos enseña que nunca tendremos hambre, que si lo buscamos y enseñamos a otros a hacerlo siempre lo tendremos y sobrará en abundancia. Jesús como Juan Salvador Gavista quiere que encontremos paz, felicidad, amor y alegría dentro de nosotros mismos. Cada uno de nosotros estamos llamados a seguir el gran ejemplo de misión de brindar alegría a los demás, a ser Pedro Gaviota, Juan Gaviota.

El escritor Richard Bach a través de esta novela nos enseña que a pesar de que tengamos momentos difíciles, desilusiones, tristezas y dolor en nuestra vida hay que volar siempre en alto, sin miedo como si fuera el mismo Dios que nos estuviera invitando a subir a lo más alto de la montaña de las Bienaventuranzas. Recordemos: “Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo: su tiempo el nacer, y su tiempo el morir, su tiempo el plantar, y su tiempo el arrancar lo plantado, su tiempo el matar, y su tiempo el sanar, y su tiempo el destruir, y su tiempo el edificar. Su tiempo el llorar, y su tiempo el reír, su tiempo el lamentarse, y su tiempo el danzar, su tiempo el lanzar piedras, y su tiempo el recogerlas, su tiempo el abrazarse, y su tiempo el separarse”. (Ecl. 3, 1-8). Así que cada vez que nos sintamos con las alas caídas pensemos en Jesús y en Juan Salvador que nos invitan a volar siempre alto.