
Todas estas enfermedades provienen de una de las peores enfermedades conocida como: “Perisitis Aguda” definimos la pereza como falta de estímulo, de deseo de voluntad para atender a lo necesario e incluso para realizar actividades creativas o de cualquier índole.
Es una congelación de la voluntad, el abandono de nuestra condición de seres activos y emprendedores. De la pereza provienen la desmoralitis, el fracasitis, y sobre todo la excusitis. Un viejo cuento narra como un padre luchaba contra la pereza de su hijo pequeño que no quería nunca madrugar. Un día llego muy temprano por la mañana, lo despertó, el chico estaba tapado en la cama, y le dijo: “Mira, por haberme levantado temprano he encontrado esta cartera llena de dinero en el camino.” El joven tapándose le contesto “más madrugo el que la perdió”. La pereza siempre encuentra excusas.
Es perezoso quien renuncia a sus deberes con la sociedad, la perisitis aguda, la encontramos en aquellas que no les gusta levantarse temprano, tender la cama, soltar el sanitario, lavarse los dientes, el que no termina ni empieza a leer un libro, el que se queda dormido en un baile o en el cine etc.
Hay otro grupo que sufre de excusitis y que por la pereza se excusan de todo hasta de vivir de sonreír o de participar en la vida, y se pierden de vivir momentos emocionantes o conocer personas importantes. Todas estas actividades llevan a este tipo de personas al fracaso, a la depresión y a vivir una vida sin rumbo.No es fácil ver en cada dificultad una oportunidad, pero tu lo puedes hacer si cuidas tu fe y afianzas tu autoestima, valórate, anímate y recuerda que Dios ha puesto en tu corazón muchos dones y carismas para darle otro sentido a tu vida. No este en este mundo como un vegetal, eres un persona especial y productiva.























