viernes, julio 22, 2016

Padre José Eugenio Hoyos en “Libérame”, Teleamiga Internacional en Bogotá Colombia


Por Kelvin Saravia


El padre José Eugenio hoyos asesor de la Renovación Católica Carismática en la Diócesis de Arlington Virginia fue el predicador principal del evento: “Libérame 2016” organizado por Teleamiga Internacional un canal Católico con sede en Bogotá Colombia.

El Padre Hoyos conocido por su predicación de sanación y liberación hablo ante miles de asistentes y fieles que se reunieron en las amplias instalaciones del coliseo del colegio Santa Isabel de Hungría en el barrio Muzú de Bogotá.

Desafortunadamente muchos creyentes han perdido el sentido de la interacción entre los mundos natural y espiritual.


El mundo espiritual se ha convertido en algo ajeno a nosotros. Parte del problema es que el mundo demoniaco ha permanecido escondido y acecha con fuerza a una humanidad que se ha alejado de Dios.

No lo entendemos y tendemos a tener miedo de aquello que no entendemos. El miedo es uno de los factores que más nos impiden cooperar con el señor para que nos libere. Las imágenes de los espíritus malignos acechando alrededor de nosotros o dentro de nosotros activan uno de nuestros temores más fundamentales: Hay algo malo conmigo y no puedo hacer nada al respecto. Como Adán y Eva, nuestra actitud y respuesta es escondernos.





Pero el Padre Hoyos mostro como Jesús es el único que puede sanar y liberar a las personas que tienen fe y son perseverantes en la oración.

Cantidad de personas sintieron la fuerza liberadora de depresiones, angustias, miedos, rencores y ansiedades.

También el padre hoyos pidió a los asistentes frecuentar y no tener miedo de el Sacramento de la Penitencia y de la reconciliación que tienen poder sanador y liberador. Los que quieren ser libres entréguense a los pies de Cristo.

  

 

jueves, julio 14, 2016

La Renovación Carismática viviendo la Cultura del Espíritu Santo


Por José E. Hoyos


Multitudes de creyentes dentro de la Renovación Carismática poderosa corriente de gracia proclaman con gran entusiasmo la cultura de Pentecostés acompañada de la fuerza del Espíritu Santo.

Es el mismo Espíritu Santo, que nos llama, nos estimula, nos despierta interiormente para facilitar el cumplimiento de lo que Dios desea de nosotros.

San Francisco de Sales nos anima a los Carismáticos actuales con sus palabras: “Sin la inspiración, nuestras almas vivirían una vida perezosa, paralitica e inútil; más a la llegada de los divinos rayos de la inspiración, sentimos una luz mezclada de un calor vivificante, la cual ilumina nuestro entendimiento, y despierta y anima nuestra voluntad, dándonos fuerza para querer y hacer el bien que se refiere a la salud eterna.”


Cristo Jesús nos invita a vivir esos carismas y dones que ha puesto en nuestras vidas a que participemos e impulsemos nuestros actos de caridad, nuestras oraciones y sacrificios que los compartamos en comunidad.

Dios ama a los hombres con un amor igual y quiere conducirlos a todos a la perfección, pero al mismo tiempo tiene caminos distintos para unos y para otros. No se puede obligar al Espíritu Santo pues Dios es dueño de sus dones.

El Espíritu Santo recibe acertadamente el título de “Consolador.” Cuando acogemos las llamadas del Espíritu que nos iluminan y nos empujan a obrar, vierten en nuestro corazón, además de luz y fuerza, una especie de bálsamo de descanso y de paz que con frecuencia nos colma de consuelo.

“El Espíritu Santo sopla donde quiere” (Juan 3,8) No debemos tener miedo de ser parte de esta gran y maravillosa cultura de Pentecostés, pues se siente la fuerza sanadora y liberadora del Espíritu Santo.

 

miércoles, julio 13, 2016

Carismáticos Adelante con el Corazón Ardiente y Llenos del Fuego


Por José E Hoyos


La Renovación Carismática tiene como misión formar a todos los servidores en una doctrina Católica y sólida, donde se pueda sentir la presencia de Dios, Cristo y el Espíritu Santo.

Nuestro encuentro personal con Jesús Nazareno nos invita a compartir su historia y su impacto en  nuestras vidas.

Nuestra obligación pastoral es participar activa y visiblemente en la Nueva Evangelización.

No olvidemos que la “Evangelización” significa compartir la Buena Nueva, sobre la persona de Jesucristo. Se trata de que todos en unidad caminemos hacia los pies de Jesús. Y luego hacia otros para presentárselo. En todas las épocas, alrededor del mundo, la Iglesia existe para evangelizar, es decir, para proclamar a Jesucristo como Salvador, sanador, renovador y redentor del mundo.



Los Carismáticos Católicos primero debemos llegar hasta otros con amor para mostrarles a Cristo como la fuente que apaga la sed de su corazón.

Si ignoramos o desatendemos uno de esos dos aspectos de la Evangelización, nos daremos cuenta de que nuestros esfuerzos serán ineficaces, unidimensionales y desequilibrados.

Tal vez lleguemos a pensar que no conocemos nuestra fe lo suficiente como para compartirla. Nos preocupa que en algunos lugares y dentro de la misma Iglesia algunos Sacerdotes nos juzguen o critiquen por la falta de formación o sometimiento a la jerarquía de la Iglesia. Tememos limitar la libertad de otros al “Imponer” nuestra espiritualidad Carismática.  

El Papa Francisco lo ha dicho: “Jesús te llama a ser discípulo en Misión.” Cristo ha puesto dentro de nosotros el conocimiento y la fuerza del Espíritu Santo para proclamar el Evangelio.

 

 

lunes, julio 11, 2016

Carismáticos Viviendo el Seminario Vida en el Espíritu


Por José Eugenio Hoyos


La Renovación Carismática Católica tiene una espiritualidad especial y profunda.

Los Carismáticos comienzan a caminar y a tener un encuentro personal con Cristo cuando vivimos a plenitud un Seminario de Vida en el Espíritu.


Este seminario nos da la oportunidad de dejar atrás lo mundano, lo superficial y la vida de pecado, son las oportunidades que tienen las personas de renovarse, de dar un paso importante en la vida de los Cristianos.

El seminario de Vida en el Espíritu es un gran esfuerzo de Evangelización y de sentir la cultura de Pentecostés.

Cada participante encuentra el amor de Dios, se siente amado e importante. Reconoce que hay que dejar atrás su pecado e indiferencia ante la Iglesia, y dentro de su conversión entiende que es el mismo Cristo quien le presenta nuevas posibilidades de ser feliz en la oración y en la alabanza.


Aprendemos a valorar más nuestra vida, nuestra familia y a sentir que los sacramentos son el camino que nos llevan a la salvación y a amar más a María que nos muestra el encuentro con su hijo Jesús. Nos convertimos en participantes de la naturaleza divina y por lo tanto podemos dar testimonio de tener un Padre en común, de pertenecer a una Iglesia Santa y proclamar que tenemos un Cristo vivo. Al terminar un Seminario de Vida en el Espíritu, experimentaremos ese Espíritu Santo, renovándonos, sanándonos y sintiendo una multitud de Bendiciones.

Cada Carismático lleva en su corazón la gran ofrenda que es nuestro Señor, el Rey supremo: Cristo Jesús!!!!!

viernes, julio 08, 2016

¿Porque el Demonio Odia y Rechaza a los Carismáticos?


Por José Eugenio Hoyos


Con toda la sinceridad y la experiencia Sacerdotal y dentro de mi trabajo en la Nueva Evangelización quiero demostrarle a los Católicos porque “algunas personas” y sobre todo el demonio, el diablo, satanás, rechaza todo lo que está relacionado con la Renovación Católica Carismática y con los Carismáticos Católicos.

1. Primero el demonio sabe que la RCC (Renovación Católica Carismática) no es un movimiento más, es una corriente de gracia, que broto del costado de Cristo, y que es parte de la promesa de Cristo. (Hechos de los Apóstoles 2, 1-5)

 2. A el demonio no le gustan los Carismáticos porque tienen una tierna devoción a la Santísima Virgen María y creen en el poder sanador y liberador del Santo Rosario.

3. el demonio rechaza y odia a los Carismáticos porque cada Carismático es parte del cuerpo místico de Cristo y de la Iglesia.

4. El diablo rechaza y no quiere a los Carismáticos porque dentro de la espiritualidad Carismática una de las responsabilidades, es amar a los Sacerdotes, obedecer a los Obispos, defender y orar por los Sacerdotes y las vocaciones Sacerdotales y religiosas.

5. Satanás no quiere a los Carismáticos porque frecuentan con respeto a los Sacramentos y practican las obras de Misericordia


6. El demonio aborrece a los Carismáticos porque antes de comenzar a orar en los grupos de oración invocan a el Espíritu Santo.

7. El diablo se enoja con los Carismáticos porque son las personas más activas y generosas en la Iglesia: son servidores auténticos y fieles los encontramos como lectores, catequistas, ministros extraordinarios de la Santa Eucaristía y dispuestos a colaborar siempre.



8. A satanás le disgusta y odia que los Carismáticos sean Adoradores del Santísimo y que amen a Jesús Eucaristía, y son fieles a la doctrina de la Iglesia Católica.

9. El demonio no quiere los Carismáticos porque cada vez que hay un Seminario de Vida en el Espíritu, hay conversiones, sanaciones y liberaciones y miles de pecadores son rescatados del infierno pues los Carismáticos le roban almas al maligno para traerles a los pies de Cristo.

10. Satanás rechaza a los Carismáticos porque con su alegría y gozo en las alabanzas proclaman que Cristo está vivo y ha resucitado.

11. El diablo no quiere a los Carismáticos porque en sus predicaciones hay fuego y se le pueden quemar la cola y los cachos.

12. A Satanás no le gusta los Carismáticos porque son los Católicos más alegres dentro de la Iglesia y se mantienen Bendecidos, Encendidos, Sanados, Liberados, y en Victoria con Cristo.

 

jueves, julio 07, 2016

Carismáticos Fuente Del Costado de Cristo


Por José Eugenio Hoyos  

Seguir y someterse a Cristo en algunas ocasiones no es tan fácil para muchos Carismáticos Católicos. Pero cada Carismático debe entender que cada sufrimiento, desgano, sacrificio o desprecio son signos vitales de purificación espiritual y que nos ayudan a crecer y a madurar nuestra fe.

Es por eso que a los Carismáticos se les pide ser perseverantes y estar unidos en la oración y en la alabanza.


El objetivo del enemigo es desanimarnos y anda como león rugiente las 24 horas para apagar nuestro gozo y oscurecer el fuego del Espíritu Santo. La RCC ha nacido de las heridas y del costado de nuestro Señor Jesucristo, es su sangre que viene a sanar y a liberar a un pueblo que se mantiene fiel y humilde ante Jesús el Nazareno.

Apocalipsis 3, 14-17 nos dice: “Escribe el Ángel de la Iglesia de Laodicea: Así habla el amen, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios: conozco tus obras no eres ni frio ni caliente, ojala fueras frio o caliente, voy a vomitarte de mi boca. Tú piensas: “Soy rico, tengo de todo, nada me falta” y no te das cuenta de que eres un infeliz, digno de compasión, pobre, ciego y desnudo.” Estas son palabras para que todos los predicadores coordinadores a nivel local o nacional seamos humildes nos apoyemos y oremos los unos a los otros. Regresemos con honestidad y entusiasmo a vivir y a encontrar el primer amor: que es el Espíritu Santo.


Los Carismáticos somos parte del cuerpo místico de Cristo y de la Iglesia. Nuestra participación es importante en esta sociedad necesitada de Dios.

Somos una corriente de gracia donde brota sangre del costado de Cristo donde nadie ni nada nos parara, somos los discípulos nuevos para una Evangelización nueva. Gloria a Dios!!

miércoles, julio 06, 2016

Los Carismáticos Católicos Atraen Poderoso Sunami Espiritual


Por José Eugenio Hoyos


La Renovación Carismática Católica como corriente de gracia ha formado un gran sunami espiritual a millones de Cristianos en el mundo entero.

Cada vez son más y más las personas que en la RCC tienen una conversión y un encuentro personal y maravilloso con nuestro Señor Jesucristo.


Este “Sunami Carismático” ha llegado acompañado del RUAH (Soplo de Dios) a cambiar, limpiar, transformar y dejar en cada grupo de oración, asambleas, eventos o Congresos Carismáticos una gran lluvia de bendiciones.

El Espíritu Santo cada vez nos está demostrando que tenemos un Dios amoroso, un Cristo misericordioso y una Iglesia Santificante.


Este “Sunami Carismático” se siente en el gozo de las alabanzas, en la fuerza de la oración, su caudal arrollador se mueve a través de los diferentes carismas y en los dones puestos al servicio de la comunidad y de los más necesitados. La RCC necesita con urgencia vivir nuestra fe en unidad, amor y fraternidad, somos los discípulos y guerreros espirituales del siglo XXI.

Cada Carismático debe mostrarle al mundo que tan buena y alegre es nuestra relación con Cristo y de su Iglesia. “Todos los Carismáticos debemos preguntarnos si estamos trabajando con entusiasmo en la Nueva Evangelización que tan sincero es nuestro sometimiento a los pastores y jerarquía de la Iglesia. Pues nuestra obediencia, alegría, fe y testimonios a traen más gente a los pies de Cristo. En cada sanación, conversión, unción y liberación vivimos y sentimos un “Sunami Carismático” pues estamos Bendecidos, Encendidos, Sanados y en Victoria!!