viernes, agosto 08, 2008

Autarquía Olímpica

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

Han empezado con mucha alegría y emoción los juegos olímpicos de Pekín en China y desde ya hay muchas expectativas. La inauguración como siempre ha traído delegaciones de los países con atuendos y trajes vistosos es una gran fiesta, la fiesta del deporte mundial.



Pero en esta ocasión tienen un toque diferente. “No todo lo que brilla es oro”, dirían los comerciantes y vendedores de nuestros mercados latinos. Pues detrás de todo este acontecimiento mundial hay un gran matiz político ideológico y económico. Por ejemplo la organización ha estado impecable, pero la mayoría de los voluntarios que vamos a ver en los diferentes estadios no son tan “voluntarios” pues el régimen chino ha creado el voluntariado obligatorio en este caso -- estadio y estado son lo mismo. Todos están obligados a sonreír, a saludar pero de diente para afuera. Todos los habitantes están anestesiados solo para hablar cosas positivas del sistema.

Para muchos deportistas y turistas la ciudad es espectacular. Hay amabilidad y camaradería entre todos los deportistas. El jugador de baloncesto español José Manuel Calderón al llegar a la villa olímpica manifestó: “El lugar no esta mal, todo lo contrario, incluso diría que me gusta más que la de Atenas hace cuatro años.”

Desde ya estas olimpiadas empezaron a romper récords: cuatro mil millones de dólares es su presupuesto y 11.128 deportistas, procedentes de 205 países, son sus participantes. Varios jefes de estado se han hecho presentes y de Latinoamérica el único es Luis Ignacio Lula da Silva de Brasil. Un hecho muy interesante que pudimos conocer a través de los medios de comunicación es que el Presidente de Francia Nicolás Sarkozy había prometido no asistir a los juegos olímpicos para protestar por la violación de los derechos humanos. Pero por su asistencia decenas de grupos y organizaciones defensoras de los derechos humanos les gritaban traidor. Periodistas de todo el mundo esperaban órdenes de poder utilizar con libertad el Internet en China.

Estos juegos olímpicos han empezado con un toque de fiesta. Cada delegación de los diferentes países lleva con orgullo su bandera y sus distintivos, pues ellos saben que son los mejores embajadores del mundo promoviendo un valor sano como es el deporte. Ojalá que la gigantesca paloma presentada en el estadio sea verdaderamente el símbolo de la paz que se extienda a otras naciones.

Fotos:

1. Fuegos de artificio iluminan la noche y el estadio en Pekin.
2. Tres manifestantes del grupo Students for a Free Tibet -- Jonathan Stribling-Uss, 27, y Kalaya’an Mendoza, 29, Americanos, y Cesar Pablo Maxit, 32, Argentino-Americano -- detenidos por la policía 40 segundos después de desplegar la bandera del Tibet cerca del estadio.

Autodeportación o violación de DD.HH.

Rev. José Eugenio Hoyos
Washington Hispanic
8 de Agosto de 2008

Se ha iniciado un programa que permite a los inmigrantes indocumentados a que programen su propia deportación. Esto, en respuesta a las críticas de que las expulsiones causan rupturas familiares con consecuencias traumáticas y sociales. Sería muy importante que nuestra comunidad en general tuviera jornadas masivas a través de los medios de comunicación para explicar este nuevo programa.

Se nos ha informado que se ofrecerá a los inmigrantes indocumentados prófugos, sin antecedentes penales, hasta 90 días para irse de Estados Unidos, durante los cuales podrán permanecer en libertad. Un ejemplo de esta nueva norma es la persona que no abandonó el país luego de una orden final de desalojo, deportación o exclusión por parte de un juez de inmigración.

Si no hay una verdadera educación sobre estas normas y una adecuada formación para los oficiales de inmigración, tendremos de nuevo un problema de discriminación, de equivocación, de confundir a las personas, de dejarse llevar por la apariencia física, la raza, o de atemorizar a los menores de edad cuando en las madrugadas interrumpan buscando a las personas para ser deportadas. Decenas de familias que han quedado divididas y desamparadas por las cabezas de hogar, se están convirtiendo en un gran problema social. Madres con hijos pequeños nacidos en territorio estadounidense son una muestra de la problemática que presentan las famosas y dolorosas redadas.

Todo oficial de inmigración que sea Cristiano, debe recordar que sus principios no son los de la persecución, sino el respeto a la dignidad humana, como hijo, hermano y miembro de la Iglesia de Cristo. El mundo ha sido creado por Dios, es para todos, para que compartamos. El hombre no tiene derecho de construir muros, ni de dividir al uno del otro con la excusa de las fronteras o de la seguridad nacional. Pensemos en el cielo y en la vida eterna. Todo lo que existe en la tierra es material y pasajero. Cada ser humano tiene desde luego sus derechos y por consiguiente sus deberes. San Pablo a los Romanos nos dice en el capítulo 8, versículo 35 al 37: “¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Acaso las pruebas, la aflicción, la persecución, el hambre, la falta de todo, los peligros o la espada?” Como dice la Escritura: Por tu causa nos arrastran continuamente a la muerte, nos tratan como ovejas destinadas al matadero. Pero no; en todo eso saldremos triunfadores gracias a Aquel que nos amó.”

Mantengámonos en oración, sobre todo para que cada derecho de los seres humanos sea respetado y que cada familia sea protegida con la Sangre de Cristo y el poder del Espíritu Santo. Inmigrantes, sean fuertes y fieles en Cristo Jesús. ¡Ánimo!

Más información: Programa de Partidas Programadas del ICE

jueves, agosto 07, 2008

Predicador para todos los tiempos

Por el Padre José E. Hoyos
Arlington Catholic Herald
7 de agosto de 2008

Este fin de semana, tuvimos la oportunidad de participar en el retiro anual esperado por la comunidad Latinoamericana con el predicador internacional Salvador Gómez, de origen salvadoreño.

A pesar de las altas temperaturas y del calor humano, cerca de 2.000 personas colmaron las instalaciones del colegio católico Bishop Denis O’Connell, localizado en el corazón del condado de Arlington. Los coordinadores de los grupos de la Renovación Católica Carismática de la Diócesis de Arlington y público en general el viernes antes del retiro también llenaron las instalaciones del gimnasio principal de la Iglesia de San Antonio de Padua en Falls Church para escuchar una charla con el tema “Víctimas y Profetas”.



Para los organizadores este ha sido uno de los eventos multitudinarios en gran escala, antes nunca visto, realizado dentro de la Diócesis de Arlington. El predicador Salvador Gómez ya conocido en el área cada vez atrae más público, pues sus enseñanzas y predicas son directamente relacionadas con el Catecismo de la Iglesia Católica, las Sagradas Escrituras, las encíclicas, y sobre todo dan a conocer el documento de Aparecida (en Brasil) donde los Obispos se reunieron para conocer la situación de la Iglesia en el mundo latinoamericano.

A través de la conclusión del documento de Aparecida aprobado por el Papa Benedicto XVI, nos trae palabras de esperanza, y dice que la alegría la hemos recibido con el encuentro de Jesucristo, cuando reconocemos que Él es el verdadero Hijo de Dios y que a través de Él todos los hijos heridos por todas las adversidades y que están al borde de los caminos pidiendo limosnas, encontrarán paz y bienestar en las manos de Jesús.

El día sábado y domingo la mayoría de las prédicas espirituales llenaron el vacío y contestaron muchas de las preguntas acerca de la Iglesia Católica y de algunos misterios, sobre todo la muerte y la resurrección.

Igualmente se inculcó sobre el compromiso de los laicos, del papel importante que tienen de participar en la evangelización de la Iglesia. El profeta no es un poeta, es un intérprete de la Palabra de Dios, dándoles confianza a los nuevos creyentes del amor de Dios. Estamos llamados en este mundo a ser profetas para una nueva evangelización, debemos mostrar nuestra cara a Dios, tener una comunicación directa con Dios.

Cuando la Virgen María se dio cuenta que en la Boda de Caná de Galilea faltaba el vino, ella fue a hablar con Él que puede resolver el problema. Fue cara a cara con su hijo Jesucristo y por eso fue que allí nació el primer milagro. La luz de los profetas que son candeleros, lleva la luz de Cristo para iluminar a la humanidad con seguridad.



Y finalmente observamos una gran organización y un gran trabajo de equipo de todos los grupos de la Renovación Católica Carismática, que gracias a su trabajo este evento espiritual ha sido todo un éxito. Una vez más los grupos de oración nos están enseñando a desempeñar el servicio con unidad, gozo, alegría y disciplina.

miércoles, agosto 06, 2008

Una bicicleta le dio la residencia

Por el Rev. José Eugenio Hoyos
El Diario de Hoy
23 de Agosto de 2008

Todos los inmigrantes indocumentados que viven en territorio Estadounidense sueñan con conseguir su residencia permanente, hacerse ciudadanos y arreglar su estatus migratorio lo más pronto posible y así poder vivir y trabajar con tranquilidad en este país. Hace varios días vino a nuestras oficinas del Apostolado Hispano de la Diócesis de Arlington, un visitante especial con una historia bastante especial. El es Mario Castellón Leyva, un Salvadoreño de 39 años de edad, nacido en Usulután y fue criado en San Miguel, también es el feliz padre de Francisco de 8 años.



Desde muy pequeño dentro de su pobreza quería ser futbolista pero gracias a los consejos de un amigo le consiguió una bicicleta usada y se incorporó al ciclismo Salvadoreño. Casi siempre en todas las competencias, cuenta él sin desilusionarse. Quedaba de ultimo o penúltimo pero nunca se desanimó y todo fue al contrario, le daba más ánimo. Pero el gran triunfo de su vida fue cuando batió record en el estadio Miguel Félix Charláix de San Miguel, donde estuvo dando vueltas sin parar en la bicicleta por un espacio de 19 horas y 3 minutos; según Mario si hubiera llegado a las 21 horas, hubiese quedado en el libro de records Guinness.

Pero por su pobreza decidió venir a probar suerte en los Estados Unidos. Se casó con una Norteamericana pero desafortunadamente ella era casada y cuando inmigración los llamó, no pudo obtener la residencia porque por ese motivo no calificaba. Cuando el juez de inmigración le preguntó cual era su profesión, él le contestó: “Ciclista y amo la bicicleta.” Le mostró fotos, recortes de periódicos donde había participado para apoyar a los niños de cáncer y otros eventos. Fue tanto que se conmovió el juez que decidió concederle la residencia temporal, luego con los años ya ahora es residente permanente.

Ahora después de haberse quedado sin trabajo y de experimentar el sufrimiento de los inmigrantes ha decidido hacer algo por ellos. Y desde el 31 de mayo de 2008 tomó su famosa bicicleta y desde su amada San Miguel ha empezado una misión especial con un recorrido solidario de llevar un mensaje de respeto para las familias hispanas, la desintegración familiar, las deportaciones para que los que puedan votar, voten por leyes que defiendan la unidad de las familias y de los niños. Dentro de su recorrido se ha podido dar cuenta que para el inmigrante aunque tenga documentos es difícil. Esto lo ha experimentado en Guatemala, México, los estados de California, Texas, Georgia, las Carolinas y ahora esta con nosotros para celebrar las fiestas Salvadoreñas y animar a otros a seguir adelante.

Foto: El padre Hoyos y sus colegas reciben al ciclista Mario Castellón Leyva en la oficina del Apostolado Hispano

martes, agosto 05, 2008

Cuando Vaya al Cielo

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

Desde nuestra niñez nuestros primeros catequistas en la fe, ó sea nuestros padres, nos enseñaron las primeras oraciones, cantos de cuna, a persignarnos y sobre todo antes de acostarnos y al salir de nuestras casas a rezarle al Ángel de la Guarda. Era en realidad un tiempo maravilloso, lleno de paz, de ternura, de inocencia, hasta de inmortalidad. Nos sentíamos que para nuestra edad no había principio ni había fin. Todo era transparencia y no había que preocuparse de nada.

Pero lo mas interesante era que nuestra mamá siempre nos enseñaba de que existía un Dios, de que debíamos portarnos bien, y así era pues de esa manera como dentro de nuestro ambiente sentíamos desde ya que vivíamos en el cielo a lo que en realidad era el hogar.

Y cuando empezamos ya a ser jóvenes adultos, nos dimos cuenta que la realidad era otra. Que el verdadero cielo había que ganárselo, que no era tan fácil sino seguíamos las reglas de oro de Dios. Y el rezo de infancia de el “Ángel de mi guarda, mi dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día. No me dejes solo que me perdería. Ayúdame con la compañía de Jesús y María”, esta sencilla oración ya nos iba preparando para enfrentarnos a un mundo difícil, hostil, lleno de tentaciones y pecados pero también con muchas cosas buenas para escoger y así de esa forma preparándonos a ser buenos hijos de Dios y llegar a lo que como adultos hemos aprendido a llamar vida eterna, “El Cielo.” Pero, para llegar al tan mentado cielo, o paraíso terrenal hay que ganárselo. En realidad no es tan difícil pues a través de las sagradas escrituras, al cumplir los mandamientos, al participar en los sacramentos, al colaborar con las obras de misericordia y practicar las virtudes cada día vamos subiendo los escalones de la gran escalera espíritual que nos lleva al cielo.

Dentro de mis reflexiones personales me he preguntado muchas veces y he meditado ¿Qué es lo primero que quisiera hacer cuando vaya al cielo? Y en realidad el cielo me lo imagino como otro mundo fascinante con una gran puerta gigante, blanca y llena de muchas luces radiantes, llena de ángeles transparentes y viviendo por todos lado con trompetas dando la bienvenida a todas las almas buenas y llevando a cada persona a San Pedro para que él con sus llaves nos lleva a Dios.

Ya dentro de ese soñado lugar quiero hacer muchas cosas pues como espíritu seré otro ángel y me moveré por todos lados. Allí quiero conocer muchas personas además de los santos y mártires. Ver a mis padres, mis hermanos, mis amigos, la Madre Teresa de Calcuta, el Papa Juan Pablo II, San Juan Bosco. Quisiera sentarme al lado de Lázaro y preguntarle como se sintió después de estar muerto por tres días y la sensación de haber resucitado. O con San Pablo y hablar sobre la fuerza que sintió cuando fue llevado hasta el tercer cielo. Preguntarle igualmente a los leprosos porque no regresaron donde Jesús de Nazaret para darle gracias por haber sido sanados. Definitivamente mis preguntas serian eternas como eterna es la gloria y la vida en el cielo prometido. Lo que Dios nos promete para la eternidad, lo empieza hacer desde nuestra niñez hasta el momento de su llamado.

lunes, agosto 04, 2008

Batallas Espirituales Tienen Sus Días Contados

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

Calor, calor y sudor y más calor era lo que sentíamos por las fuertes temperaturas y las bellas predicaciones que movían al Espíritu Santo y que nos llenaban de fuerza, de gozo y de entusiasmo en las instalaciones del colegio católico Bishop Dennis O’Connell en el centro del condado de Arlington. Cerca de 2500 personas se hicieron presentes desde el viernes por la tarde hasta el domingo donde finalicé con la Santa Eucaristía.

El tema que empezó el día viernes titulado: “Víctimas y Profetas” por Salvador Gómez realmente fue el abrebocas para entusiasmarnos a participar con alegría y mucho entusiasmo. El retiro esperado cada año por todos comenzaba con la reflexión de Apocalipsis 11,1-4: “Me dieron después, una vara de medir, semejante a un bastón, diciéndome: levántate, mide el templo de Dios y el altar, y cuenta el número de los adoradores. Pero no mida el espacio exterior del templo; déjalo aparte, porque ha sido entregado a los paganos, que pisotearan la ciudad Santa durante cuarenta y dos meses. Será entonces cuando haga que mis dos testigos, vestidos de luto, profeticen durante mil doscientos setenta días. Me refiero a los dos olivos y a los dos candelabros que están de pie en presencia del Señor de la tierra.”




Estas palabras nos llegaban a lo más profundo del alma pues en realidad nuestra sociedad está viviendo momentos difíciles, circunstancias difíciles, problemas económicos, recesión, depresión, tribulaciones, desilusiones, pérdida de fe etc. Pero el Señor nos dice que una tribulación, o una tristeza puede durar días, meses o años pero ya tiene sus días contados. Pero ha llegado el tiempo de animarnos a empezar a escuchar y a seguir a Cristo con esperanza. No hay mal que dure cien años decían nuestras abuelitas. Por muy larga que aparezcan estas situaciones, por muy difícil que sea, el poder de Dios las quitará de nosotros.


No podemos desconocer que estamos cada día enfrentándonos a una batalla espiritual. El enemigo continúa trabajando las 24 horas y no descansará hasta debilitarnos. Al momento de celebrar la Misa eran las 2 y 30 de la tarde y parecía que el enemigo hubiera traído el calor del infierno a nuestra celebración, pero increíblemente de 2500 personas llegaban más personas, sin importar el calor, a participar de la Eucaristía. Ya en el momento de la Comunión todos empezamos a sentir una gran brisa refrescante; parecía el soplo de Jesús de Nazaret feliz y lleno de gozo de ver tantos fieles cobijados con el don de la fortaleza y animados a ser los nuevos profetas de este milenio.

Más Fotos del Retiro con Salvador Gómez