viernes, agosto 20, 2010

El Padre Titus Brandsma ladró como perro y en el cielo le canto a Dios

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

Hay tantos sacerdotes que en la historia de la Iglesia han sido verdaderamente un ejemplo de santidad y de fe. Pero desafortunadamente nuestra comunidad católica conoce poco de ellos. Cuantos mártires y santos de nuestra Iglesia ahora gozan de la vida eterna pero su estilo de vida ha sido desconocido o ignorado por muchos.

Da tristeza que cuando un sacerdote es acusando por cualquier motivo su calumnia o su falta llama más la atención que la multitud de buenas obras que el sacerdote haya realizado en su vida pastoral. Los condenamos inmediatamente y los enviamos a la obscuridad por cualquier error humano.

El padre Titus a los 17 años, toca las puertas del convento Carmelita de Boxmeer.

En el convento de Zenderen empieza a desarrollar sus talentos como periodista; escribe temas de historia y en octubre de 1909 la Universidad Gregoriana lo doctora. El 10 de mayo de 1940 los tanques alemanes invaden Holanda. El Padre Titus es considerado por la Gestapo como un enemigo peligroso que hay que combatir.

El Padre Titus es arrestado y conducido a un campo de concentración Nazi. Cuando llego allí lo pusieron en una perrera. Cada vez que los guardias pasaban delante de la jaula se burlaban del, ordenándole que ladrara como un perro. Después de un tiempo, el sacerdote murió de tanta tortura que recibió. Lo que no sabían los Nazis era que el sacerdote había dejado escrito, entre las líneas impresas de un antiguo libro de oraciones, todo lo que había ocurrido. Una de sus paginas tienen escrito este poema de Jesús: “Ninguna pena llegara a mi camino que yo ya no hay visto en tus tristes ojos. El camino solitario que recorriste me ha preparado para el dolor… tu amor ha convertido en luz brillante este camino oscuro… quédate conmigo, Señor, quédate. No sentiré miedo si, al estirar mi mano, te siento cerca de mi”.

En la vida de Titus Brandsma, acción y contemplación, mística y política, estaban unidas. Como persona profundamente religiosa buscaba a Dios en la oración y en el rostro de las personas de su tiempo. La espiritualidad no era para el teoría abstracta, sino realidad vivida. El Padre Tito ahora ya no ladra pues en el cielo canta y alaba las maravillas de Dios que han puesto en los pies de este gran y santo sacerdote.

jueves, agosto 19, 2010

El rechazado y romántico Pepe Lepew

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

El ser rechazado, discriminado, ignorado es algo que marca a las personas y deja grandes heridas y resentimientos dentro de sus vidas. Tratemos de que esto no suceda con las p personas que tenemos a nuestro alrededor. Pues si todos somos hijos de Dios, ante los ojos del Creador somos iguales y por lo tanto el nos da a todos la misma dosis de su amor.

Y si alguna vez somos o hemos sido rechazados e ignorados, pongamos esa persona en oración para que algún día no sea también humillada o rechazada. Hay que levantarnos cuando esas fuerzas negativas toquen nuestros corazones y cubrirnos con la protección del Espíritu Santo. Una persona que se sienta rechazada puede vencer ese sentimiento con la Sangre y las llagas de Cristo.

Recordemos que el mismo Jesús fue rechazado aun por sus mismos amigos cercanos, pero Él, lejos de desanimarse por el rechazo que recibía cumplió a cabalidad el mandato de su Padre del cielo.

En San Juan 1: 11-12 dice: “A lo suyo vino, y los suyos no lo recibieron. Mas a todos los que lo recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de dios”.

Si por un momento reflexionamos en el rechazo que Jesús tuvo entre las personas de aquellos tiempos siendo Hijo de Dios ¿Cuánto mas nosotros seremos rechazados muchas veces? Es por eso que cuando a mi oficina me llega una persona que se siente rechazada con gran cariño le doy la historia de Pepito Lepew el zorrillo.

Recordemos que uno de los dibujos mas populares de Hollywood era el Romántico Pepe Lepew. Siempre andaba enamorado de alguien, pero siempre era rechazado por lo mal que olía. Sin embargo, esto no lo detenía. El seguía enamorándose y seguía siendo rechazado. Por esa razón los aficionados al cine lo querían y admiraban tanto. Pepe Lepew nunca renuncio ni a las personas ni al amor. Pepe refleja lindamente y con respeto la imagen de Jesús. Jesús nunca renuncio ni a las personas, ni al amor. El siguió amando, sin importarle cuantas veces fuera rechazado.

Es por eso que cada uno de nosotros hasta sin darnos cuenta hemos experimentado el rechazo de Pepe Lepew. Nunca pares de tratar de agradar a Dios, aunque este te traiga rechazo entre tus amigos, te aseguro que por cada rechazo de alguien, Dios te añadirá una bendición a tu vida. Recuerda siempre a mi amigo Pepe Lepew.

miércoles, agosto 18, 2010

Servir a los demás es una gran terapia

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

Cuando tengo la oportunidad de participar en diferentes eventos de la Iglesia, en obras de caridad o viajo a otros países y me encuentro con una legión de voluntarios o servidores llevando comida a los pobres, arreglando y construyendo casas o caminos, o leyendo las Sagradas Escrituras en lugares lejanos allí veo a Jesús y a los apóstoles en la construcción del reino de los cielos.

Si el servicio que estoy realizando dentro de mi comunidad es el más sencillo de todos dentro de un evento o grupo como cocinar, barrer, recoger sillas, dar la bienvenida, hacer las lecturas, etc. Esos ministerios o servicios se convertirán en oraciones y en multitud de bendiciones.

La Madre Teresa de Calcuta decía: “quien no sirve para servir, no sirve para vivir”. Monseñor Escrivá de Balaguer también decía: “no hay labores grandes ni pequeñas: todas son grandes, si se hacen por amor”. Mateo 20, 28 dice: “el Hijo del hombre no ha venido a ser servido, vino a servir y a dar su vida en rescate por muchos”.

La generosidad, el servicio con pasión y alegría espantan el aburrimiento, la depresión y el stress. No nos concentremos solo en lo que no podemos hacer, hay que darnos cuenta de que hay muchas cosas que si podemos hacer y una de ellas es ayudar a los demás. Servir a los demás.

La doctora Elisabebeth Kubler-Ross es exprofesora de psiquiatría de la Universidad de Chicago. Escribió un libro que batió record de venta, titulado: “la muerte y el morir”. El libro surgió de unas entrevistas que hizo a cientos de pacientes que habían sido declarados clínicamente muertos y luego habían sido reanimados.

Una y otra vez estas personas narraron que al sufrir estas experiencias pudieron revivir, de forma instantánea, los hechos de sus vidas. Era como ver una película de todo lo que habían hecho en el pasado. ¿Cómo le afecto esto a cada una de ellas? ¿Revelo esto acaso algo significativo?

Al hablar sobre esto la doctora Kubler-Ross dice: “cuando uno llega a este punto (el momento de dejar la vida), uno ve que solo existen dos cosas que son revelantes: el servicio que se presta a los demás y el amor. Todas estas cosas que nosotros pensamos que son importantes como la fama, el dinero, el prestigio y el poder son insignificantes”. Cuando uno presta un servicio a los demás los problemas, los desagravios, el rencor las desilusiones se esfuman con la gran terapia de saber que estamos siendo útiles a la humanidad.

Fotos:

1. Alumnos del colegio Saint Xavier en Louisville, Kentucky, ayudan en la distribución de alimentos para los necesitados

2. Un estudiante en la Universidad Wilfrid Laurier en Waterloo, Canada, trabaja con niños en un centro comunitario.

martes, agosto 17, 2010

Los carismas de lenguas y profecía son una necesidad para la Iglesia

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

En el reciente retiro que tuve con los servidores de la Diócesis de Brooklyn, New York sobre los carismas, dones y frutos del Espíritu Santo corroboramos una vez más la importancia que la Iglesia debe dar a las personas que han recibido estos regalos maravillosos y espirituales.

Nosotros los sacerdotes y los que tenemos una posición jerárquica dentro de la Iglesia deberíamos por el bien del crecimiento espiritual de nuestros fieles católicos prestar más atención a este tema.

Sobre todo en vez de criticar y condenar a los que desempeñan y ejercen estos carismas enseñarles a utilizar más y de forma adecuada estos dones para la edificación y fortaleza de la comunidad. Da tristeza que nosotros los sacerdotes en vez de animar desanimamos, en vez de enseñar, confundimos y creamos pánico sobre estos frutos dados a aquellos fieles que permanecen en oración y forman parte del movimiento carismático.

Preguntémonos: “¿Por qué hay desorden en los movimientos de la Iglesia? ¿Por qué los carismáticos ya no son tan carismáticos? ¿Por qué entre los renovados en el Espíritu ya no confiamos en esta fuerza del Espíritu? Nuestro pueblo necesita que nosotros los sacerdotes demos formación e instrucciones correctas para que nuestra gente no cometa errores, ni entre en fanatismos, ni siquiera contamine su vida espiritual y de oración con nuevas ideas venidas de la nueva era que mas bien apartan a los creyentes de la fe de la Iglesia cuando reconozcamos que la Renovación Carismática son los motores que están moviendo la Iglesia entonces Ella con la fuerza del Espíritu Santo avanzará.

Los carismas de lenguas y profecía bien administrados edifican y santifican a todo un pueblo. El don de lenguas no puede prohibirse al contrario debe fomentarse como un regalo maravilloso de Dios. San Pablo también señala que el que goza del don de lenguas debe pedirle al Señor que le conceda el don de interpretación. El don de lenguas, de profecía y sanación ayudan a Evangelizar. San Pablo dice: “no prohíban que se hable en lenguas”. “El que habla en lenguas se edifica a si mismo”. “Deseo que todos hablen en lenguas”. “El que habla en lenguas, no habla a los hombres sino a Dios”. Pues estamos los católicos carismáticos: “Bendecidos, Encendidos y en Victoria” Amen, Amen y Amen.

lunes, agosto 16, 2010

Carismaticos en Brooklyn, NY Llenos de Frutos y Carismas

por el Rev. José Eugenio Hoyos

Muy impresionado, súper impresionado por la fuerza del Espíritu Santo que se sentía este fin de semana en el retiro a los servidores o coordinadores de los 120 grupos de oración de la Diócesis de Brooklyn en New York.

Cuando Monseñor José Malagreca coordinador de la Renovación Carismática Católica de esa Diócesis me invito a dar el retiro a estos hermanos servidores me impresiono el tema: Los Carismas de Isaías 11-2. ¿Qué son los carismas espirituales? Los carismas de lenguas y profecías, el carisma de sanación, los frutos del espíritu santo.

Me pregunta: ¿estos temas son para coordinadores de grupos? ¿será que es para servidores que no han tenido todavía el seminario de vida en el espíritu? Pero la sabiduría de Monseñor Malagreca y de el grupo que lo acompañan no se equivoca, como tampoco el Espíritu Santo. Al comenzar a preparar y después dar estos temas he aprendido una gran lección de que los que estamos encargados de estos rebaños del señor pensamos que los sabemos todo y no es así humanamente nos equivocamos. Si los servidores de los grupos de oración no conocen el valor, la esencia, el origen de los dones, carismas y frutos nuestra vida espiritual queda estancada y vamos perdiendo poco a poco nuestra identidad y etiqueta que nos defiende como hijos e hijas del Espíritu Santo.

Hay que entender que los carismas son innumerables, tan abundantes como necesidades tenga la comunidad para ser construida, son de variada importancia según sirvan más o menos a la edificación de la iglesia. San Pablo en la primera carta a los Corintios capitulo 12-31.

Animaba a la comunidad de Corintios a que aspiraran a los carismas espirituales; Ambicionad los carismas superiores, id en pos de la caridad, pero ambicionad también los dones espirituales, ya que ambicionáis los dones del espíritu, procurad abundar en ellos para la edificación de la asamblea.

Ver a los servidores de la Renovación Carismática tomar en serio los carismas de sanación, profecía, lenguas, conocimiento, palabra etc. Ojala las demás diócesis le pongamos mas atención a estos temas que nos ayudan a crecer y afianzar nuestra fe. En nuestra hora Santa para la admiración de todos uno de los hermanos conocido por todos por un impedimento físico en sus piernas, soltó el caminador y lentamente empezó a avanzar hacia el santísimo. Fueron momentos de gloria, alabanza y de atestiguar una vez mas que cristo esta vivo. Amen, Amen, Amen.