jueves, mayo 28, 2015

Monseñor Romero Beatificado en El Salvador.

Por Rev. José Eugenio Hoyos.

Como todos esperábamos el pasado 23 de Mayo Monseñor Oscar Arnulfo Romero fue Beatificado en la plaza de El Salvador del mundo en pleno corazón de la capital Salvadoreña.
Con una asistencia multitudinaria salvadoreños y extranjeros celebraban con una espléndida ceremonia religiosa, una impresionante Misa celebrada por una legión de Arzobispos, Obispos, Sacerdotes y Cardenales representantes de la Santa sede entre ellos el Cardenal Ángelo Amatto y Vicenzo Paglia.

Para el pueblo salvadoreño como para nuestra comunidad Centroamericana y Latinoamericana de nuestra Diócesis de Arlington, Virginia es un gran honor y privilegio poder celebrar y recordar la vida de un Santo y mártir como Monseñor Oscar A. Romero.
 
No podemos olvidar ni ignorar que la comunidad hispana de nuestra Diócesis esta compuesta en un 60% de feligreses de origen Salvadoreño; 6 Sacerdotes Salvadoreños son Vicarios Parroquiales entre ellos el padre Alexander Diaz, Padre Ismael Comayagua, Padre William Serrano, Padre Milton Acevedo, Padre Zacarías Martínez y el Padre Henry Rivera.
Con el apoyo del Papa Francisco se dio fuerza para que se agilizara el proceso de Beatificación de Monseñor Romero, considerado un Mártir desde hace mucho tiempo. Su colección de Homilías y mensajes radiales han tocado los corazones y las conciencias de millones de católicos; sus reflexiones han tenido una gran y positiva trayectoria pastoral y de compromiso social frente a las injusticias cometidas con los más pobres y marginados de la sociedad.

A Monseñor Romero se le ha conocido como: “La voz de los sin voz” no podemos olvidar que los Mártires son semillas de vida que siembran esperanza y fortalecen los caminos de la Fe. Ellos han fecundado todos los horizontes del planeta con la fuerza de la palabra profética y el testimonio de vida de quienes tuvieron el coraje y la Fe de caminar junto a la Iglesia Pueblo de Dios. Sus voces se alzaron en todo el continente y el mundo sometido a la violencia con más de 70 mil muertos exilados y perseguidos.

Con “Santo Romero de América” como ya todo un pueblo lo aclama, el pueblo Salvadoreño le pide a su Santo para que traiga la paz definitiva a un pueblo que por la post-guerra sufre la secuela de una violencia generada por las pandillas que tienen extorsionado y secuestrado a toda una nación.
Con Monseñor Romero la palabra de los salvadoreños subió hasta Dios. Con él la palabra de Dios se hizo cercana y compasiva hacia los pobres y se hizo difícil para los opresores. Con él la palabra de Dios se convirtió en palabra más cortante que espada de dos filos, que descubre el fondo de los corazones y de la historia, divide a los hombres, pero es acogida por quienes aman la justicia y la verdad.

Monseñor Oscar Arnulfo Romero fue Arzobispo de San Salvador nació el 15 de agosto de 1917 en ciudad Barrios, Departamento de San Miguel (El Salvador) fue asesinado el 24 de Marzo de 1980 en San Salvador cuando celebraba la Santa Eucaristía. Ahora nosotros los hispanos lo recordaremos en cada Parroquia como el gran signo de esperanza Monseñor Romero ahora el Santo Romero de América quedará grabado en nuestros corazones pues todo un pueblo que estuvo en espera lo ha resucitado y será difícil olvidarlo.
En él la palabra se hizo carne Salvadoreña y la historia salvadoreña se hizo palabra. Gracias El salvador por darnos un nuevo Santo.

miércoles, mayo 27, 2015

Carismáticos llenos del Espíritu Santo en Pentecostés.

Por Fidel Hurtado-Zapata.


Nuestra comunidad hispana del área metropolitana de Washington llenó toda la capacidad de las instalaciones de la Parroquia San Antonio de Padua en Falls Churcha, Virginia.
Había mucho que celebrar y dar gracias a Dios primero nuestra Iglesia a nivel mundial estaba de fiesta pues se celebraba el cumpleaños de la Iglesia Católica con la tan esperada fiesta de Pentecostés. Y segundo la gran noticia de la Beatificación de el “Santo Romero de las Américas” Monseñor Oscar Arnulfo Romero de el Salvador.

Cientos de servidores de la Renovación Carismática vestidos de rojo, desfilaron en la Misa con sus estandartes y sin poder faltar la imagen de nuestro nuevo Santo.



En un tono de alegría se llevó a cabo esta gran celebración espiritual que atrajo personas de diferentes lugares y estados vecinos.
El celebrante principal fue el Padre José Eugenio Hoyos asesor de la RCC de Arlington, Virginia acompañado de otros concelebrantes y Diáconos.

El Padre Hoyos en su Homilía nos habló de la importancia del espíritu Santo en nuestras vidas, de promover la cultura de Pentecostés, de compartir los dones y carismas y abrirnos a la conversión.
La celebración de Pentecostés que es la fuerza de la acción del Espíritu Santo nos mueve hoy en día para salir a Evangelizar, Catequizar y testimoniar sobre las Sanaciones, Liberaciones y Unciones que cada día nos regala Cristo Jesús.


Hechos 2, 15,18 nos dice “Derramaré mi Espíritu sobre todo mortal y profetizaran vuestros hijos y vuestras hijas y también sobre mis siervos y sobre mis siervas derramaré mi Espíritu”.

Fue una celebración llena de Bendiciones donde se sintió la presencia de un Cristo vivo que se unió a estas grandes celebraciones de Pentecostés y la Beatificación de Monseñor Arnulfo Romero.