viernes, agosto 07, 2009

La Iglesia Católica y la reforma migratoria

Por el Rev. José Eugenio Hoyos
Washington Hispanic
7 de agosto de 2009

Desde los primeros movimientos y asentamientos migratorios, la Iglesia Católica ha estado presente en el acompañamiento y defensa de los inmigrantes, primero venidos de Europa, África y Asia, ahora la Iglesia ha sido una gran defensora de los derechos de los inmigrantes de origen hispanoamericano. Su lucha por una reforma migratoria moral y justa ha sido incansable.

La Conferencia de Obispos de los Estados Unidos ha estado realizando cabildeo constante; con abogados y estrategas expertos de inmigración en el Congreso y en el Senado. En varias ocasiones los obispos se han reunido para denunciar las violaciones y separación y dolor que causan las redadas y deportaciones a las familias. La Conferencia de Obispos ha presentado grandes proyectos para que la reforma migratoria sea un hecho.

El obispo Thomas Wenski de Orlando, Florida ha dicho públicamente: “Los llamados incorrectamente ilegales no han quebrantado las leyes porque así han querido, sino porque la ley actual no les provee los medios para legalizar su estatus migratorio en este país. El cual necesita de su trabajo: ellos no han violado la ley, la ley les está violando sus derechos”. La Iglesia Católica no descansará hasta ver que la reforma migratoria y la legalización de 12 millones de indocumentados sea un hecho “ahora y no mañana”. Estamos hablando de seres humanos y no de criminales.

Es por eso que en la Iglesia de San Antonio de Padua en Falls Church, Virginia, se ha formado un comité para dar fuerza de nuevo a esta campaña. Recientemente el Arzobispo de San Salvador, Monseñor José Luis Escobar Alas en la Iglesia de San Antonio pidió en su homilía a los legisladores y al presidente Obama una reforma migratoria justa. “Les acompañamos con nuestro afecto fraternal e invocamos al Divino Salvador del Mundo para que mueva a los legisladores de esta gran nación para encaminar una reforma migratoria y que no se vulneren sus derechos como inmigrantes, sino que se respeten,” manifestó el Arzobispo.

Se nos abre una gran puerta y oportunidad para que muy pronto se de la reforma migratoria. Sería muy importante que usted participe en este comité de apoyo. Puede hacerlo registrándose en weneedimmigrationreform@gmail.com y participando en la próxima reunión a efectuarse el día miércoles, septiembre 29 a las 7:30pm en la Iglesia de San Antonio localizada en el 3305 Glen Carlyn Road, Falls Church, VA 22041, teléfono 703-820-7111.

jueves, agosto 06, 2009

Defendamos la Amistad

Alguien afirmaba que la Amistad puede llegar a ser un sentimiento más grande que el de la familiaridad o parentesco, porque no se escoge la familia, pero sí se escogen libremente los amigos y las amigas.

La amistad entre dos seres humanos se caracteriza principalmente por la reciprocidad de sentimientos y el desinterés con que cada uno está presto a tender la mano al otro, aún en condiciones adversas, e incluso en circunstancias de riesgo.

El verdadero amigo o amiga:

  • Es capaz de detener su paso, para no dejar abandonado al otro; sabe que los sabores del triunfo necesariamente son mejores cuando se alcanzan en equipo; los trofeos adquieren tonos más brillantes cuando no pertenecen a un solo ganador; y los recuerdos se tornan más agradables cuando en la memoria se guardan como “nuestros éxitos”.
  • Aparece a las puertas del corazón cuando el alma rebosa de inquietudes, angustias y tristezas para ser bálsamo, paño de lágrimas, brindar una frase de optimismo, encender una luz al final del laberinto, para abrir una ventana que deje airear el espíritu y oxigenar las esperanzas.
  • Se hace presente para compartir alegremente los momentos de dicha, júbilo y felicidad por las metas conquistas, los triunfos alcanzados, los deseos cumplidos, los ideales realizados. Porque entiende que la felicidad se acrecienta cuando es compartida, que hay dichas que no caben en un solo corazón, y que el alborozo se torna en fiesta si perteneces a dos.

La amistad se construye poco a poco, e igual que un fuerte, requiere bases sólidas y materiales a prueba de todos los percances. La amistad necesita cimentarse en las rocas de respeto, verdad y honestidad, y construirse con muros de lealtad, cordialidad, compañerismo, servicialidad, tolerancia e integridad.

La amistad se gana y se conquista; la amistad necesita nutrirse diariamente. Y en muchas ocasiones es indispensable protegerla con el mismo empeño con que un soldado defiende los colores de su bandera.

El Salvador recibió a su Arzobispo

También ver artículo en inglés, “Among his people: in Falls Church, a Salvadoran archbishop encourages respect, reform for immigrants” y más fotos en el sitio Web del Arlington Catholic Herald.

Por el Rev. José Eugenio Hoyos
Arlington Catholic Herald
6 de agosto de 2009

En una emotiva y solemne Misa en honor al Divino Salvador del Mundo miles de hispanos en su mayoría salvadoreños abarrotaron las instalaciones tanto dentro como fuera de la Iglesia de San Antonio de Padua en Falls Church, Virginia. Además de dar comienzo a las fiestas patronales de la República de El Salvador con la Transfiguración del Señor era una gran oportunidad de conocer de cerca el nuevo Arzobispo Monseñor José Luis Escobar Alas, nombrado recientemente a finales de febrero de este año por el Papa Benedicto XVI como nuevo y único arzobispo de este país centroamericano.


El Arzobispo Escobar agradeció en su homilía primeramente al Obispo de la Diócesis de Arlington, Monseñor Paul S. Loverde, por el apoyo pastoral, por su apertura al pueblo hispano y por la oportunidad que da a los sacerdotes salvadoreños que colaboran en la Diócesis. El Arzobispo estuvo acompañado de Monseñor Ricardo Antall de la Arquidiócesis de San Salvador, Reverendo Tuck Grinnell, párroco de la Iglesia de San Antonio, Padre César Alzola de la Arquidiócesis de Madrid, España, y el Padre José Eugenio Hoyos, director del Apostolado Hispano de la Diócesis de Arlington. “Me conmueve verlos a ustedes aquí en la celebración del Divino Salvador del Mundo en una comunión humana en la distancia, les acompañamos con nuestro afecto fraternal e invocamos al Divino Salvador del Mundo para que mueva los corazones de los legisladores de esta gran nación para encaminar una reforma migratoria justa y moral y que no se vulneren sus derechos como inmigrantes, sino que se respeten”, manifestó el Arzobispo.

La Diócesis de Arlington tiene un gran porcentaje de Salvadoreños en su feligresía y 2.5 millones de Salvadoreños se estima que viven en el exterior. A este acto religioso de suma importancia no solo para los Centroamericanos, sino para los hispanos en general, asistieron representantes de diferentes embajadas y consulados como otros organismos internacionales acreditados en Washington.

Finalmente el Arzobispo José Luis Escobar pidió a los latinos a que contribuyan con el Obispo Loverde, que ayuden con sus oraciones y buen ejemplo a engrandecer la Iglesia Católica en los Estados Unidos, a los jóvenes y a las familias que apoyen y promuevan las vocaciones hispanas.

Pidió igualmente a los miles de asistentes orar por la situación política en Honduras “para que se resuelva pronto de forma pacífica para el bien de todos los Hondureños y los Centroamericanos”. El Arzobispo Salvadoreño después de Monseñor Romero es el primer prelado en visitar el área metropolitana de Washington. Su visita ha sido un apoyo a la fe y signo de esperanza para la comunidad hispana.

miércoles, agosto 05, 2009

Todo lo tengo y tanto que me quejo

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

Cada vez me convenzo más que la vida es muy bella y que somos nosotros la que la complicamos. Los días y los momentos podrían ser mejores si tomáramos actitudes positivas y le diéramos un toque de optimismo a los problemas y a las situaciones de la vida. Así que cuando pienses que la vida te está saliendo mal, que estás entrando en una depresión, crisis sentimental, económica o existencial te invito a reflexionar y a seguir adelante después de vivir una turbulencia en tu vida:

  • Por los descuentos en mi sueldo y las llamadas de atención, significa que tengo trabajo.
  • Por el desorden que recojo después de una fiesta en mi casa, significa que estuve rodeado de seres queridos.
  • Por las ropas que me quedan un poco ajustadas, significa que tengo suficiente para comer.
  • Por mi sombra que me ve trabajar, significa que puedo salir al sol.
  • Por las quejas que escucho acerca del gobierno, significa que tenemos libertad de expresión.
  • Por el lugar que encuentro para parquear al final del estacionamiento, significa que tengo auto.
  • Por la señora que está detrás de mí en la Iglesia y que desentona al cantar, significa que puedo oír.
  • Porque lavo y plancho, significa que tengo ropa para vestir.
  • Por el cansancio y los dolores musculares al final del día, significa que fui capaz de trabajar duro.
  • Por los hijos que no limpian el cuarto, pero están viendo televisión o al frente del computador, significa que están en la casa y no en la calle.
  • Por el despertador que suena temprano todas las mañanas, significa que estoy vivo.
Y finalmente, de le gracias a Dios por usted, por criticar, por enojarse. Por reírse, por amar, por caminar, bailar, dormir, comer y soñar. Recuerde usted es un milagro maravilloso que vale la pena continuar viviendo. Mucho ánimo, adelante!

lunes, agosto 03, 2009

De Perú a San Antonio de Padua

Por el Rev. José Eugenio Hoyos
Arlington Catholic Herald
30 de julio de 2009

Continuando con nuestra celebración del Año Internacional del Sacerdocio y destacando a los sacerdotes de origen hispano que trabajan en nuestra Diócesis de Arlington queremos destacar en esta oportunidad al Reverendo Padre Alcides Jorge Acho Osco. Alcides Jorge Acho Osco nació en Jesús María el 10 de febrero de 1969 en Lima, Perú. En su familia fueron 9 hermanos, él es el cuarto y primer varón. Hizo estudios primarios y secundarios en el Colegio Miguel Grau en la provincia de Apurimac (palabra Quechua: “El Dios que habla”).



“No se por donde empezar”, dice Padre Acho, “de repente por mis padres que al emigrar de la sierra a la costa tuvieron que pasar muchas dificultades. Soy de familia numerosa, el cuarto de los hermanos y el primer barón. Nací en el distrito de Jesús María en la capital de Lima, Perú, el 10 de febrero de 1969. No puedo dejar de mencionar a mis padres de profunda fe religiosa a la que le debo el 50% de mi vocación y las otras tantas a Dios que me ha llamado a vivir esta experiencia maravillosa de servirle y a la que me he opuesto muchas veces, a pesar que era monaguillo desde los 6 años de edad, nunca quise ser sacerdote: ‘qué ¿Yo, sacerdote? ¡No nunca! ¡Ni hablar!’ Pero el Señor, cuando te toca y llama no suelta. Más adelante me di cuenta y tuve que dejar de ilusionarme con los estudios universitarios que quería emprender.

“Desde muy niño a los 6 años era monaguillo y creo que sigo siendo porque a diario tengo que aprender muchas cosas. Mi familia era de misa dominical todos, desde mi padre hasta el noveno hermano a misa muy temprano. En realidad se veía gracioso como un rebaño de ovejas, tan temprano teníamos que ir todos a Misa, 5:30 am. De mi madre tengo el lindo recuerdo que cada noche venía a mi cama a rezar junto conmigo las tres ‘Ave Marías’ de la pureza, y me enseñaba para que más adelante las haga con mis hermanos menores.

“En plena adolescencia entendí que mi camino era otra cosa, y después de un retiro de 33 jóvenes, me invitaron a mi para ir al seminario menor “San Francisco de Asís” y más tarde al terminar mis estudios secundarios, ya pude pasar al Seminario Mayor “Nuestra Señora de Cocharcas” y un día 30 de abril de 1995, fiesta del Buen Pastor de aquél entonces recibí el regalo más grande de manos del obispo Mons. Isidro Sala Rivera, la Ordenación Sacerdotal.

“El Señor me ha bendecido mucho durante estos 14 años, por que cuanto menos le pedía para mí, Él más me daba. No le puedo pedir más por que ya lo tengo todo al estar con Él. Los primeros años de mi sacerdocio las pasé en los Andes del Perú profundo y ahora me tiene aquí donde quiere que haga su voluntad y con la ayuda de Dios y de cada uno de ustedes en este Año del Sacerdocio podré seguir diciendo 'Sí' al Señor. La vida como sacerdote es maravillosa. Gracias por sus oraciones en este año que rezarán por todos los sacerdotes.”

Celebran al Divino Salvador en EE.UU.

Tomás Guevara/ Washington, Paula Díaz/ Los Ángeles
El Diario de Hoy (El Salvador)
Lunes, 3 de Agosto de 2009

De costa a costa, desde Arlington hasta el parque McArthur. Cientos de salvadoreños han celebrado al Divino Salvador del Mundo, patrono del país donde tienen sus orígenes. La programación ha incluido actividades religiosas y populares.


Una de la ceremonias solemnes se realizó en la Iglesia San Antonio de Padua, en Falls Church, Virginia, donde se celebró la misa de la transfiguración del Divino Salvador del Mundo.

El oficio religioso fue dirigido por el arzobispo de San Salvador, monseñor José Luis Escobar Alas, quien halagó a los centenares de católicos por mantener la fe religiosa y la identidad salvadoreña a pesar de la distancia.

"Me conmueve verlos a ustedes aquí en la celebración del Divino Salvador del Mundo en una comunión hermana en la distancia", expresó Escobar Alas y aseguró que ante la realidad salvadoreña que de cada cuatro nacionales, uno está en Estados Unidos, la Iglesia Católica no puede desvincularse de la población migrante.

El religioso, que concelebró la misa junto al reverendo José Eugenio Hoyos y otros titulares de la diócesis de Arlington y Fairfax, del mismo estado de Virginia, pidió que una eventual reforma migratoria debe sustentarse en los principios cristianos y valorar el arduo trabajo que hacen los millones de inmigrantes para la prosperidad de Estados Unidos.

"Les acompañamos con nuestro afecto fraternal e invocamos al Divino Salvador del Mundo para que mueva a los legisladores de esta gran nación para encaminar una reforma migratoria y que no se vulneren sus derechos como inmigrantes, sino que se respeten", manifestó el obispo –seguido por un explosivo aplauso–, al referirse a un eventual proyecto de ley migratoria que sacaría de las sombras a unos 12 millones de indocumentados que se estima viven en EE.UU.

La fiesta

En el corazón de la ciudad de Los Ángeles, los connacionales aprovecharon para revivir las ferias agostinas de sus infancias. La lotería, el concurso del capirucho, la cumbia y los platos típicos salvadoreños fueron parte de los festejos en el reconocido parque McArthur.

"Esto me acerca a mis raíces, ahora cuando estaba viendo la lotería me transporté a mi infancia allá en San Salvador, cuando veía a la Siguanaba, al Cipitío. Es bonito tener esto aquí porque nos transporta al lugar de dónde venimos", manifestó René Rodríguez, quien emigró hace 28 años.

A un lado de la tarima, Omar Barillas seguía el ritmo de la música y regresaba en el tiempo: "Me gusta venir y apoyar todo lo de El Salvador, recuerdo que cuando estaba cipote me llevaban a esta feria".

Esta vez, alrededor de 50 puestos de exhibición, entre los que se encontraban varias empresas salvadoreñas, integraron la fiesta de agosto de Los Ángeles. Uno de los más visitados fue el que exhibía cuadros de un grupo de pintores ciegos de la academia de arte Tonatiú de El Salvador.

Otra de las presentaciones que también atrajo la atención del público fue la de Hortensia Rosa Céliber, conocida como "La Tenchis", el personaje que por más de 20 años ha hecho reír a los salvadoreños.

Escobar Alas celebra fiestas en Virginia

Se convirtió en el primer arzobispo salvadoreño en viajar a la zona metropolitana de Washington para celebrar con la comunidad las fiestas agostinas.

Escrito por Julio Marenco Corresponsal LPG desde Washington. En Estados Unidos
La Prensa Gráfica (El Salvador)
Lunes, 03 agosto 2009 00:00

Las banderas azul y blanco ondearon al ritmo de los cánticos religiosos este domingo en la parroquia de San Antonio de Padua, en Falls Church, Virginia, donde el arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas celebró una misa para conmemorar la fiesta del Divino Salvador del Mundo.

El obispo dijo a los fieles que abarrotaron la iglesia que llegó hasta allí para llevar un mensaje de hermandad entre los salvadoreños residentes en ambos países.

“Quiero que oren por sus hermanos salvadoreños que viven en El Salvador, porque en El Salvador siempre oramos por ustedes y por todos los hispanos residentes en este país”, dijo el obispo.

El jerarca también pidió a los salvadoreños residentes en la zona tener esperanza y orar por la concreción de una reforma migratoria integral, una de las principales promesas de campaña del presidente Barack Obama.

En ese sentido el padre Eugenio Hoyos, el encargado de la pastoral hispana de la arquidiócesis de Arlington, quien concelebró la eucaristía, dijo que “es hora de ir a pagar los impuestos, a portarse bien, a portarse bien con la esposa, a trabajar duro, a no cometer infracciones y a estar listos porque la reforma viene pronto”.

La misa se celebró en una de las iglesias más concurridas por la comunidad salvadoreña en el norte de Virginia, cerca de la capital.

La cónsul salvadoreña Margarita Chávez se encargó de distribuir las banderas azul y blanco que ondearon en el templo en diferentes momentos de la misa, especialmente durante la entrada en procesión al templo de la imagen del patrono de El Salvador, que a su vez llevaba en sus manos una bandera salvadoreña y otra estadounidenses, como símbolo de la unión de dos comunidades.

El arzobispo también pidió a los latinos en la zona que contribuyan a engrandecer la Iglesia católica en EUA, ya que según él, los latinos, pese a ser la segunda minoría étnica en ese país, contribuyen relativamente con pocas vocaciones sacerdotales.

Además, pidió a los salvadoreños orar por la situación política en Honduras “para que se resuelva pronto de forma pacífica para el bien de todos los hondureños y los centoamericanos”.

El obispo salvadoreño se convirtió ayer en el primer prelado latinoamericano en viajar a la capital estadounidense para celebrar en misa solemne la fiesta nacional de su país.

Al final de la misa, la comunidad celebró las fiestas con un festival de comida salvadoreña. Mientras degustaba unas pupusas, Catalina Ramírez contó que llevó a sus dos pequeñas hijas para que el obispo salvadoreño las bendijera. La mujer, amparada al TPS, dijo tener esperanzas de que se apruebe pronto una reforma migratoria que le permita regularizar su situación en EUA y poder llevar a sus hijas a conocer El Salvador.

El obispo Escobar viajará de nuevo a San Salvador la próxima semana para estar presente en las celebraciones en San Salvador los días 5 y 6 de agosto.


Oración por la reforma
Monseñor Alas invitó a los compatriotas a orar por una reforma migratoria integral.

Reunidos en la parroquia de San Antonio de Padua, en Falls Church, Virginia, pidió orar además por los hermanos en El Salvador.

El padre Eugenio Hoyos, el encargado de la pastoral hispana de la arquidiócesis de Arlington, estuvo presente.

Hoyos concelebró la eucaristía, pidió a todos los que esperan una solución migratoria que “es hora de ir a pagar los impuestos”.

Los invitó además a portarse bien, bien con la esposa, a trabajar duro, a no cometer infracciones y a estar listos para la reforma que viene.