viernes, diciembre 08, 2017

Felices los que oran y reciben el Espíritu Santo en Adviento


Por José Eugenio Hoyos

El Adviento es uno de los tiempos litúrgicos con mayor fuerza donde a todos los Cristianos nos llama a abrir corazones, puertas y ventanas en nuestra vida personal.
La razón del Adviento es prepararnos a recibir al Mesías al hijo de Dios al Emmanuel en ayuno, reconciliación, penitencia, oración y obras de Misericordia y con un cambio positivo de actitud.
Este Adviento nos da también la oportunidad de reunirnos en familia y con amigos no para las fiestas mundanas sino también para la celebración de la gran fiesta de recibir a ese ser maravilloso que traerá una nueva luz a nuestras vidas cargadas de amor, fe, esperanza y solidaridad.
No habrá una verdadera celebración de Navidad sino nos reconciliamos con el hermano, sino perdonamos, sino participamos en la Iglesia y le pedimos a Dios por el bienestar y la Paz del mundo.
Es el momento para sentirnos libres de atadoras y de independizarnos de todo aquello que nos esclaviza. Es el tiempo de aceptar definitivamente a Cristo como el dueño de nuestras vidas, de nuestra familia, de nuestro matrimonio, de nuestra prosperidad y darle gracias por todo lo que nos da.
Salmo 84, 4 nos recuerda: “Felices los que viven en tu templo y te alaban sin cesar!”
Desde ya mucha oración y entusiasmo para celebrar el Adviento