viernes, septiembre 07, 2007

Nuestro dolor no ha terminado

Rev. José Eugenio Hoyos
Washington Hispanic
7 de septiembre de 2007


La larga espera de más de dos meses y medio para entregar los cadáveres de los 11 ex diputados asesinados por las FARC en Colombia , y que llevaban más de cinco años secuestrados, sigue siendo una agonía, una frustración, y una mezcla de sentimientos tristes que llenan no sólo a nuestras familias golpeadas por la violencia sino a Colombia entera.

Este fin de semana, nuestra familia estará viajando a Cali a preparar el funeral de nuestro hermano mayor, el ex diputado Dr. Jairo Javier Hoyos Salcedo. Nuestras familias en Colombia han tomado turnos esperando día y noche en la morgue de Medicina Legal que la Cruz Roja Internacional transporte los cadáveres desde las zonas montañosas del Pacífico hasta Cali.

Cada segundo y cada momento se ha vuelto desesperante y aterrador. Hemos sabido que 20 patólogos, odontólogos, forenses y antropólogos, así como una comisión internacional de Canadá, Portugal y Dinamarca vigilará el proceso de verificación de los cuerpos. Ir a preparar el funeral y darle cristiana sepultura es mi deber como sacerdote y más como hermano. Pero también es muy duro y me siento con una gran herida en el corazón, porque siento que es volver a recordar momentos difíciles y amargos que son difíciles de digerir. Dar fortaleza a la familia y a miembros de otras familias es duro cuando uno tiene que ser fuerte. Igualmente, para preparar una homilía o una prédica hay que realmente sentir y trabajar en el perdón, la aceptación y pedirle a Dios el don de la fortaleza.

Lógico que ésta será una gran oportunidad para pedirle a la guerilla colombiana que pare de secuestrar y de asesinar a gente inocente; y al gobierno, para que continúe los diálogos hasta conseguir el tan controvertido acuerdo humanitario con despeje militar, porque son muchas las personas secuestradas que están sufriendo y el diálogo es lo único que nos brindará paz.

Desafortunadamente me ha tocado cancelar todos los eventos, las bodas, quinceañeras y bautizos, para dar aliento a mis seres queridos. Después del funeral por fin mis familiares y yo tendremos tranquilidad.

English translation by Rebel Girl:

Our pain has not ended

The long wait of over two and a half months for the return of the bodies of the 11 lawmakers assassinated by the FARC in Colombia and who were held hostage for five years, continues to be a source of agony and frustration mixed with feelings of sadness which fill not only our families who have been stricken by the violence but Colombia as a whole.

This weekend our family will be traveling to Cali to prepare for the funeral of our older brother, the former lawmaker Dr. Jairo Javier Hoyos Salcedo. Our family members in Colombia have been taking turns waiting day and night in the Medicina Legal morgue for the International Red Cross to bring the bodies from the mountainous regions of the Pacific to Cali.

Every minute and every second have become infuriating and terrifying. We know that 20 Colombian pathologists, orthodontists, forensic scientists and anthropologists, as well as an international commission from Canada, Portugal, and Denmark will oversee the verification process for the bodies. Going to prepare the funeral and give a Christian burial is my duty as a priest and moreover as a brother. But it is also very hard and I feel a great wound in my heart because I feel like it is going back and remembering difficult and bitter moments which are not easy to swallow. Giving strength to the family and to other families is hard when one has to be strong oneself. Also, to prepare a homily or a sermon one must really feel and work towards forgiveness and acceptance and ask God for the gift of strength.

Obviously this would be a great opportunity to ask the Colombian guerrilla groups to stop taking hostages and assassinating innocent people, and to ask the government to continue the dialogue to achieve the controversial humanitarian accord and demilitarization, because there are still many hostages who are suffering and only dialogue offers peace.

Unfortunately I have had to cancel all events -- weddings, quinceañeras and baptisms -- to give strength and support to my loved ones. After the funeral my relatives and I will finally be at peace.

sábado, septiembre 01, 2007

Generosidad y Solidaridad

por Rev. José Eugenio Hoyos
Arlington Catholic Herald
30 de agosto de 2007

El mundo en realidad ha cambiado. Las costumbres, las modas, la arquitectura, el arte, la música, la tecnología y la ciencia han avanzado. Encontramos adelantos en la medicina, descubrimientos de nuevos medicamentos. El hombre sigue descubriendo nuevos planetas y queriendo llegar a ellos. Cada vez el hombre se convence más de la existencia de Dios y también nos damos cuenta que entre más avanzamos el mundo necesita más de Dios. Hay hambre y sed de Dios.

Tsunamis, terremotos, huracanes y grandes catástrofes golpean a nuestra querida planeta. El ser humano sigue luchando para defenderse y adaptarse a estos cambios climáticos. Hemos aprendido nuevas técnicas pero lo que nos falta por aprender todavía es cómo detectar a tiempo un terremoto o un tsunami.

Pero algo que sí es positivo y de lo que nos debemos sentir muy orgullosos es que hemos aprendido de cada tragedia a ser cada día más generosos, más concientes del dolor de las familias que pierden a sus seres queridos en estos desastres naturales.

Un ejemplo de ello fue el terremoto en la hermana república del Perú. La experiencia que el mundo entero ha experimentado en la generosidad de millones de personas para ayudar y enviar artículos de emergencia a las víctimas conmueve hasta el más duro de corazón. Esto ha demostrado una vez más que el espíritu de Dios se mueve entre nosotros.

El gran porcentaje de la humanidad es sensible hacia el dolor ajeno. Es maravilloso sentir esa unión de seres humanos mostrando con obras de caridad el lado positivo de nuestras vidas. No tenemos que esperar otra catástrofe o tragedia para continuar haciendo el bien y para trabajar por los marginados y desplazados de nuestra sociedad.

No podemos olvidar que todos somos parte de este ciclo de la vida. Mientras más das, más recibirás, si das con alegría. El placer de dar nos introduce en la corriente inextinguible del amor, un amor que nos mueve a dar y a darnos sin medida y a vivir unidos. En saber dar y saber recibir está uno de los principios de la paz interior que anhelas y que es fuente de felicidad.

Nunca te canses de hacer el bien. Sé fuente de generosidad, concordia, fraternidad y solidaridad.


Feligrese diocesanos se suman a esfuerzos por Perú


Por Alfonso Aguilar
Arlington Catholic Herald
30 de agosto de 2007

Aun antes del terremoto en Perú, la Oficina del Apostolado Hispano de la Diócesis de Arlington ya venía canalizando apoyo a las víctimas y familiares de las bajas temperaturas en el país sudamericano hoy de luto.

A través de programas radiales católicas patrocinados por la diócesis y de los boletines parroquiales se facilitó la radiotón "Un Día por Perú" en las ondas del 1390 am.

"En plena campaña, con más 30 mil dólares recaudados", dijo el Padre José Hoyos, director del Apostolado Hispano, "nos enteramos del terremoto."

Ante tal tragedia, la comunidad de nuevo mostró su solidaridad y se desbordó para ayudar a las víctimas y a las familias de los damnificados.

La feligresía de la diócesis se vio afectada por los miles de peruanos que pertenecen a sus parroquias, y en particular porque una familia de la Hermandad del Señor de los Milagros de Virginia perdió a sus seres queridos en el terremoto.

"Nuestros feligreses se unieron de nuevo a la radiotón de la emisora El Zol, donde con gran emoción empecé el radiotón con una oración y un llamado a nuestros hermanos latinoamericanos para hacernos presentes con nuestro aporte," dijo el Padre Hoyos.

El religioso informó que feligreses de diferentes parroquias colaboran con otra estación, Radio América para multiplicar la ayuda.

El pasado fin de semana se realizaron vigilias en las parroquias El Buen Pastor y el Santísimo Sacramento en Alexandria, y en San Antonio de Padua en Falls Church.

Se realizará una misa comemorativa en la parroquia Sta. Ana en Arlington el viernes 14 de septiembre a las 7:30 p.m. celebrada por el padre peruano Jorge Acho. El mismo día y a la misma hora, el Padre Hoyos ofercerá otra misa en la Parroquia Cristo Redentor en Sterling.

Las donaciones se están canalizando a través de Catholic Relief Services, o Caridades Católicas o a MAPAVI, Inc., PO Box 8523, Falls Church, VA 22041. Se solicita que las donaciones indiquen que la ayuda es para el Perú.