miércoles, septiembre 05, 2012

Familias Carismáticas: Bendecidas y Sanadas por la Fe

Por el Rev. Jose Eugenio Hoyos

Como sacerdote católico una de mis mas grandes satisfacciones que puedo encontrar y disfrutar es ver familias unidas que en torno a la Eucaristía, en los retiros espirituales, congresos o eventos de sanación están juntos, se toman de las manos, se abrazan como una verdadera familia de Dios.

Y de verdad se hace realidad el dicho que dice: “Familia que reza unida, permanece unida”. En el reciente retiro carismático de sanación y fe que acabamos de tener en la Diócesis de Arlington, Virginia, pudimos constatar la cantidad de familias que están participando de estos encuentros.

Es una gran bendiciones de Dios, ver hogares hispanos luchando por mantener esa armonía, ese amor genuino y esa comunicación espiritual que estrecha lazos irrompibles en la familia.

En nuestra sociedad actual y en especial con nuestras familias inmigrantes mantener un hogar o un matrimonio estable es un gran reto, sin Dios el hogar es frágil. Hay que enfrentar conflictos, peleas, discusiones; incluso a veces hay que superar divorcios y ofensas. Las Sagradas Escrituras nos dicen: “Cree en el Señor, Jesucristo y serás salvo, tu y tu casa” (Hechos 16, 31).


Hay que testificar el amor de Dios en cada familia si en tu hogar hay rencores, discusiones, peleas pro dinero, divisiones, hay que invocar el nombre de Dios y ungir la familia con el poder del Espíritu Santo y la familia quedara sanada y liberada de cualquier espíritu negativo.

Cuando Jesús envió a sus discípulos a predicar de dos en dos, les pidió que entraran a las casa y dijeran: “La Paz este contigo”. Hay que buscar siempre en la oración la paz de las familias. El primer requisito para desear que una familia este bien, es desearlo. Dios quiere de cada hogar ver las familias llenas de multitud de bendiciones.

Dios va mas allá de tu presente, El bendice el futuro de cada familia porque ve a tu descendencia llena del Espíritu Santo. Cuando una familia se reúne en torno al Santísimo son millones y millones de gracias que reciben los hijos y las futuras generaciones. Una familia carismática será siempre protegida por la: ¡SANGRE SANADORA DE CRISTO!

No hay comentarios.: