lunes, agosto 18, 2008

Al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

Con la toma de posesión del nuevo Presidente de Paraguay, el ex obispo Fernando Lugo, vienen a mi mente muchas preguntas y reflexiones. Primero esta situación me hace retroceder a Jesús: “Eres tu el Rey de los Judíos?” y la forma del silencio y como le responde Jesús. Sus respuestas son muy claras y concretas de que nosotros los sacerdotes estamos trabajando por la construcción de un Reino Espiritual, no terrenal. Jesús lo dijo: “Mi reino no es de este mundo.”

Bueno sin criticar al nuevo presidente de Paraguay me atrevo a decir que como obispo pudo haber hecho también mucho por un pueblo marginado, sufrido, explotado y por la igualdad de una justicia social etc. Más que por la lucha de la defensa de la dignidad del hombre, debe haber en su corazón y su mente a una agenda revolucionaria o diferente que muy pronto todos vamos a descubrir. Espero que sea algo mejor que las 7 medallas olímpicas y gloriosas de Michael Phelps.

No podemos olvidar que este nuevo presidente y ex obispo es un antiguo militante de la teología de la liberación, corriente de la cual ha estado en desacuerdo el actual Papa Benedicto XVI. La actitud conciliadora de la Iglesia Católica está dispuesta a transar con ciertas desobediencias, siempre y cuando el infractor no exceda en radicalismos que puedan cuestionar el papel de la jerarquía eclesiástica.

Lo que más me ha llamado la atención es que en una de las entrevistas Lugo ha afirmado que tiene intenciones de regresar a sus obligaciones sacerdotales inmediatamente termine su período de presidente. Pues él lo que quiere es devolverle la confianza de las instituciones al pueblo. Pues no se puede desconocer que Paraguay está considerado como uno de los países mas corruptos del mundo. Ocupando el puesto 138 entre 170. Revertir esta problemática va a ser uno de los primeros dolores de cabeza presidenciales, pues le va a tocar enfrentarse a los grupos más poderosos de Paraguay y es una tarea para que el “Obispo de pobres” parece esta ya listo.

El presidente Fernando Lugo es una esperanza para Paraguay y también para el continente latinoamericano. Ojalá, le pedimos a Dios y con el poder del Espíritu Santo que dejen gobernar a este Obispo-Presidente para que pueda imponer el cambio que necesita su nación, sin desviarse hacia los llamados a la lucha de clases que plantea el llamado “socialismo del siglo XXI.” Lo que sí estamos seguros es que cada intervención del Presidente comenzará con una oración en el nombre de Jesús y María. ¡Suerte Obispo-Presidente!

Foto: El presidente Fernando Lugo de rodillas, durante la Consagración en la Misa de Limpio, 8/17/2008

3 comentarios:

Phoebe dijo...

"Cuando encontré la palabra de Boff y de Gutiérrez, entre otros, percibí claramente que era esa la Iglesia destinada a nutrir de esperanza activa a seres hermanos y humanos sumidos en el discurso opresor de tantas dictaduras que marcaron la historia de nuestra Patria Americana.

Por eso estuve allí, por ellos estoy aquí y por esto mismo este laico eternamente agradecido con su Madre Iglesia permanecerá aferrado a su fe solidaria hasta el fin de su humilde historia."

-- parte del discurso pronunciado por el nuevo presidente de Paraguay, Fernando Lugo, 15 de agosto del 2008

juanmm dijo...

Un articulo de interés sobre el gobierno Lugo, en Atanay.com:

http://www.atanay.com/detail.aspx?n=7370

Dios le ilumine para que pueda encontrar el balance entre el deseo de ayuda al necesitado y la necesidad de no irritar a los ricos y poderosos. Si Lugo consigue que estos últimos comprendan que una mas justa distribución de la riqueza y bienes sociales, es la mejor receta para la paz y el bienestar común, habrá logrado como gobernante algo que quizas no pudo haber logrado como sacerdote. El pueblo ha puesto mucha fe y esperanza en el.
Un presidente con el corazón y los valores de un ferviente siervo de Cristo. ¡Adelante!
Necesitara de mucha oración y apoyo para poder contrarrestar las fuerzas que imagino ya se han puesto en acción para hacerle fracasar. Observemos con esperanza y fe, el proceso del Paraguay durante los próximos años.

Phoebe dijo...

Este articulo sobre Lugo en La Jornada (Mexico) es interesante tambien: Fernando Lugo, el pastor de la transición. El autor nos recorda que: "En otros momentos, sacerdotes de la teología de la liberación llegaron al poder, derrocaron dictaduras como la de Somoza en Nicaragua y la de los Duvalier en Haití, pero se quedaron cortos frente a las necesidades materiales de la población y a las expectativas de justicia social que levantaron. Es enorme el reto de Fernando Lugo, así como los riesgos; podría ser un pastor de la transición y un actor clave de la democracia."