miércoles, octubre 22, 2008

Trabaje desde su casa por $1000

Por el Rev. José Eugenio Hoyos

La situación económica esta golpeando a los hogares en todo el mundo que ya las familias empiezan a desesperarse. A menudo encontramos que hasta nuestros amigos y conocidos recientemente están recibiendo cartas de despido con la única explicación es de que no hay presupuesto y la economía esta en crisis. Ahora la gente ha tomado conciencia sobre el ahorro, la forma de gastar, el despilfarro y el de trabajar con cumplimiento y calidad para evitar despidos. Vivimos en realidad una gran crisis económica que desafortunadamente esta tocando los bolsillos y la canasta familiar de los hispanos.

Cada día estamos encontrando en los principales diarios atractivos clasificados que ofrecen soluciones que parecen fáciles para el desempleo. “Gane 300 dólares, medio tiempo”, “empleo inmediato”, “trabaje desde su casa por 800 o 1000 dólares”, “profesionales de todas las ramas”, “contratación segura”, “oportunidades de crecimiento”, “trabaje en su tiempo libre”, “aquí no necesita experiencia, nosotros le enseñamos”, “independícese y gane 5 veces más”, son algunas de las falsas promesas. Estos empleos hacen llamados a todos los profesionales, indistintamente de sus ramas, prometiendo sueldos altos, poco trabajo e independencia laboral.

Cuando muchos de los interesados van a las entrevistas o son llamados porque sus hojas de vida son excelentes, se llevan una gran sorpresa. Ya que los quieren contratar a algunos para ser vendedores de libros, u ofrecerles clases de superación personal, aquí en realidad no hay honestidad, pues por cada solicitud o entrevista al interesado le cobran una pequeña cuota y le dicen después que no calificó en el trabajo ofrecido. Son puros engaños y desengaños. “No todo lo que brilla es oro”. Pero eso no quiere decir que no continuemos buscando o tocando puertas. Hay otras formas de sobrevivir y de salir adelante al perder o no conseguir un trabajo. Dios nos dió las manos para que con ellas como el alfarero moldeemos un nuevo futuro y un brillante porvenir.


A los cuarenta y dos años el pintor francés Henry Rousseau expusó sus cuadros en el salón de los independientes de Paris. Sus pinturas coloridas fueron criticadas por unos y recibidas con desdén por otros. A esa edad Rousseau había perdido seis hijos y dos esposas, pero no había perdido la confianza ni la capacidad de asombro. Sus cuadros reflejan una imaginación febril y la habilidad de crear un mundo encantado y lleno de vida. Alguien dijo que Rousseau “podía pintar sueños”. Nuestro artista murió en la miseria en 1910 y por allá en 1971 una obra suya se vendió por 750 mil dólares. Hoy valen millones, pero más vale su espíritu de superación y su don infantil de maravillarse sin cesar. No dejes que te roben los sueños con promesas falsas. Uno puede perder riquezas pero sigue siendo rico cuando cree, ama y espera.

1 comentario:

JuanMM dijo...

Quisiera expander un poco más sobre las advertencies que el Padre Hoyos nos da referente a estos anuncios y comerciales ofreciendo oportunidades de ingresos rápidos y trabajos dudosos.
En especial para los hermanos que no lleven demasiado tiempo viviendo en este pais. Tengan cuidado con las ofertas por televisión ofreciendo programas para enriquecerse rápido comprando casas o inviertiendo en negocios de internet. Normalmente estas cosas no son nunca tan fáciles como aparentan y además del gasto inicial luego te piden que te subscribas a un servicio pagando una cuota mensual.
Tambien en las revistas y periodicos se encuentran muchas ofertas para trabajos en casa, llenando sobres, haciendo joyeria, contestando teléfonos o hacienda ropa, etc. Todo esto normalmente require una inversión inicial y la gran mayoria de estos negocios dudosos, no producen ningún beneficio.
Hace poco llame por curiosidad al tel. de un anuncio que ofrecia puestos de trabajo en el Correo, como yo llevo años en este país y conozco las “fachadas” de muchos de estos comerciales, escuché hasta el final, solamente para descubir que de lo único que se trataba, era de vender un curso para pasar el examen postal.
La norma debe de ser: No pagén por conseguir un trabajo. Si compran cursos de entrenamiento para algo, es mejor consultar con alguien del tipo de industria en que desean entrenarse, para saber si esos cursos sirven para algo y pidan consejo sobre como mejor educarse al respecto.
Duden primero, averiguen bien y después actuen bien informados. ¡No se dejen estafar!